Al llegar al Congreso tras el retorno de la democracia, el fallecido ex senador por Aysén Antonio Horvath comenzó inmediatamente a perfilarse como parlamentario enfocado en los temas medioambientales.

Sus primeras banderas de lucha se relacionaron con la implementación del Parque Pumalín, lo que lo llevó a enfrentarse con el también ecologista Douglas Tompkins. Sin embargo, esta rivalidad inicial luego se revirtió al unirse ambos por la que sería su principal causa en la Patagonia Chilena.

Horvath, quien se autodenominaba como “ecosenador”, se convertiría en el principal opositor político al proyecto Hidroaysén, que consideraba la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en los ríos Baker y Pascua y, según publicó revista Qué Pasa, uno de los aliados más poderoso de la ONG Patagonia sin Represas.

La postura de Horvath siempre se alineó con potenciar el desarrollo de la región de Aysén a través de sus atractivos naturales y turísticos, oponiéndose a convertir a la región en una “zona de sacrificio”.

“No solamente su turismo rural, litoral, los atractivos naturales culturales, sino que también hacerse eco de la biodiversidad que es uno de los atractivos grandes que tenemos en Chile, y particularmente en una región como la de Aysén. Así que yo creo que, claramente esto viene a determinar un futuro mucho más conveniente, no sólo para la región de Aysén, sino que para los chilenos”, comentó una vez que el Segundo Tribunal Ambiental sepultó definitivamente el megaproyecto hidroeléctrico.