Las Iglesias Cristianas Católicas (67% de la población según INE) y Evangélicas (17% de la población según el INE), en Chile están viendo vulnerados sus derechos por parte del Estado, gobernado por la Nueva Mayoría,  coalición encabezada por la presidenta Michelle Bachelet.
Tanto así que se presentará un Recurso de Protección por la acción arbitraria y omisiones constantes en el cuidado de la infancia, que se está llevando a cabo en los establecimientos de educación pública y subvencionada del país.
En concreto, estos hechos tienen relación con la exposición de menores a material de educación sexual de orientación homosexual, bisexual, transexual LGBTI, sin la autorización de los padres, lo que constituye un daño grave y un atentado al desarrollo de los niños y niñas que van al colegio a estudiar y no tienen aún edad para comprender acciones de los adultos como éstas.
Esta situación, que sin tener fundamento ni Curricular-Pedagógico ni legal (LGE), atenta contra el derecho de los padres chilenos de educar a sus hijos. En algunos casos, esto ha causado frustración y traumas severos a menores los que no superan los 5 ó 6 años de edad.
La actual  Constitución de la República permite interponer un recurso de protección por violación del los artículos de “Derecho y Protección a la Vida Pública y Privada y a la Honra de la Persona y Su Familia (Art. 19 N.4); Derecho a la Libertad de
Enseñanza, sobre todo en Colegios Católicos y Evangélicos en que no se ha respetado el Proyecto Educativo Institucional (Art. 19 N. 11), Libertad de Opinión y de Informar (Art. 19 N.12). Esto es porque la acción de obligar a entregar en el aula material que no tiene un sustento curricular desde el MINEDUC, y que tampoco cuenta con el apoyo ni de sostenedores ni de los padres, tiene como consecuencia la amenaza del legítimo derecho de educar a los hijos según la tradición, moral, ideología del HOGAR de los menores y NO del gobierno de turno.
Esta situación alienta a las iglesias a levantarse a nivel nacional e internacional para manifestar que el gobierno en Chile no ha querido escuchar a los miles de madres y padres en pro de seguir una agenda política que no se condice con la idiosincrasia de la mayoría de los chilenos, quienes en más de un 80% profesa la fe cristiana (INE, 2012).
/gap