Si usted ha escuchado los comentarios de Waldo Mora Longa en la Radio Longa, sabe que el destacadísimo analista político plantea la urgencia de una reforma a la reforma procesal penal.

Reformar la Reforma Procesal Penal, que actualmente minimiza el accionar de la policía civil y uniformada. Hay que restituirles a ellos la facultad de investigar, porque son quienes están preparados para hacerlo. Y no dejar este procedimiento vital en manos de los fiscales, ellos son abogados y como tal su papel debe estar en los Tribunales. La policía civil y uniformada está atada de manos. Deben esperar a recibir la orden de la Fiscalía para actuar. Orden que llegará tarde, mal y nunca. Esta  faceta es la peor de todas de la Reforma y sólo se soluciona al restituirle la facultad de investigar a quienes han sido preparado para hacerlo: los efectivos policiales, sean carabineros o detectives.

Es lo que ha planteado Mora en sus propuestas, pero también se ha mostrado absolutamente partidario de restaurar la pena de muerte, para delitos extremadamente graves, algo que a su juicio nunca debió abolirse en Chile.

Y esta posición de Waldo Mora no es nueva, ya que siendo parlamentario fue muy enfático al señalar “que el gobierno ha fracaso estrepitosamente en la lucha contra la delincuencia”, al denunciar la inseguridad que se vive en las calles de Santiago y regiones.

De hecho, el 25 de agosto del 2015, él mismo fue asaltado a sólo metros del Palacio de La Moneda.

En aquella oportunidad, expresó: Personalmente, creo que fue un error abolir la pena de muerte en nuestro país y deberíamos estudiar la manera de reinstalarla, ya que a pesar que muchos dicen que no es disuasiva. estoy convencido que ejerce un poder inhabilitante sobre los delincuentes”

Esta declaración de Waldo Mora fe recogida por varios medios nacionales e incluso la agencia UPI la difundió por el mundo entero de habla hispano americana