¿Cuál es el mejor?: iPhone X, OnePlus 6, Samsung Galaxy S9 Plus, Huawei P20 Pro y LG G7 ThinQ

A la espera de lo que haga Apple esta temporada, lo más seguro que el mejor «smartphone» del año salga de aquí

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Superado con creces un año, el 2017, en el que las cámaras dobles y las pantallas sin marcos se convirtió en el tótem a adorar por los fabricantes de teléfonos móviles, este año la Liga de Campeones de la tecnología ha fichado a un nuevo jugador, la Inteligencia Artificial. Una tecnología que las marcas han abrazado con todas las de la ley en sus propuestas para esta temporada sin renunciar, eso sí, a alinear en en sus equipos las funciones más avanzadas y demandas por los consumidores.

La batalla del «smartphone» se recrudece cada vez más. El podio de los principales vendedores se estrecha cada vez más, y por ahí acecha Huawei, actual tercero en discordia, que en estos momentos es la única marca en condiciones de romper la tradicional dupla formada por Samsung y Apple. Pero tampoco hay que descuidarse porque aprietan fuerte en la tabla firmas asiáticas como Vivo, Oppo o Xiaomi.

China rompe moldes

Pese al embuste chino, los envíos de teléfonos inteligentes en China han sufrido un tremendo golpe en el primer trimestre de este año, según un informe de la firma de análisis Canalys, que cifra la caída en un 21%. En Europa, el partido se encuentra en sus minutos más candentes, puesto que es sorprendente cómo Xiaomi se ha colocado en la cuarta posición de los mayores vendedores -el tercero en España, por delante de Apple- superando a la veterana Nokia, que regresa al top cinco después de unos años a la deriva.

En la actualidad, se dan dos escenarios en la jungla del móvil. Por un lado, Samsung y Apple han subido un nuevo listón. Han roto moldes al ofrecer sus terminales más avanzados por encima de los mil euros. Sin embargo, el iPhone X ha sido el teléfono más vendido en este periodo, según las estadísticas de Strategy Analytics, lo que indica que una parte de los consumidores están dispuestos a rascarse el bolsillo. Pero otra parte no, con lo que muchos fabricantes han optado por precios contenidos y ofrecer, como en el caso del nuevo OnePlus 6, una relación calidad-precio agresiva y muy ajustada.

Potencia con control

Pero la principal idea que mueve el mercado del móvil es incrementar la potencia y las prestaciones en cada generación. En la parrilla de salida de los principales bólidos se encuentran el iPhone X, el OnePlus 6, el Samsung Galaxy S9 Plus, el Huawei P 20 Pro y el LG G7 ThinQ. Todos ellos no escatiman en rendimiento, pero sí se encuentran ligeras e importantes diferencias. Mientras Apple ha continuado explotando sus propios procesadores, en este caso el A11 Bionic, otros fabricantes que apuestan por el sistema operativo Android optan por componentes de Qualcomm o, como en el caso del Huawei P20 Pro, un chip de creación propia, el Kirin 970. El resto se han acercado al Snapdragon 845, el «cerebro» de unas bestias tecnológicas que funcionan, salvo con pequeños detalles, de manera solvente y dan un manejo fluido. Da verdaderamente gusto utilizarlos.

Además, dado que se ha venido incrementando la memoria RAM, todos ellos permiten abrir y cerrar aplicaciones, navegar, manejarlas de una manera rápida. Una experiencia que se aprecia considerablemente si se viene de «smartphones» de hace varios años. Si bien es cierto que a más guarismos no existe la garantía suprema que el móvil va a ir mejor (que se lo digan al iPhone X que ofrece, según diversos análisis, 3 GB de memoria RAM), los teléfonos más avanzados se mueven entre los 4 y 6 GB de memoria RAM. En una versión, el OnePlus 6 cuenta con hasta 8 GB, pero a día de hoy es una característica casi imperceptible.

Pantalla casi sin bordes

Tanto el tamaño como la calidad de la pantalla ofrecen resultados dispares. Aunque si bien es cierto que todos ellos han abrazado la tendencia de las pantallas casi sin bordes, cada fabricante ha articulado sus propias prestaciones y mejoras diferentes. La idea transversal que mueve ahora la industria es ofrecer mucha más superficie en un menor tamaño. Y la mayoría acierta, aunque ello puede provocar que se asemejen estéticamente entre ellos.

En el caso del iPhone X, Apple quiso diferenciarse con la inclusión de una pestaña o «notch» en la parte superior de la pantalla. Una decisión controvertida pero que, a lo largo de este año, se ha venido copiando por otros rivales Android como en el caso del OnePlus 6, el Huawei P20 Pro o el LG G7 ThinQ. Samsung, por el contrario, ha mantenido su diseño icónico en el Galaxy S9 Plus, que le confiere una gran belleza exterior.

Por tamaños y relación de aspecto nos encontramos con aspectos diferenciales. Así, en el caso del OnePlus 6 su panel se ha agrandado respecto a su antecesor alcanzando las 6.29 pulgadas. Estéticamente, pese a que recuerda en parte al iPhone X, es compacto y manejable. Más alargado resulta, no obstante, el Galaxy S9 Plus pese a moverse en una diagonal de 6.2 pulgadas, mientras que el Huawei P20 Pro se queda en unas 6.1 pulgadas. Todos ellos han apostado por integrar paneles de tipo OLED, que ofrecen negros profundos y colores intensos.

De gran calidad

La calidad, en estos casos, es sorprendente. Eso se aprecia cuando se reproducen contenidos audiovisuales, pero estamos ante una decisión algo controvertida, puesto que esta tecnología puede saturar demasiado los colores ofreciendo una imagen menos real de la que gusta un perfil de usuarios. En el caso del iPhone X, además, ofrece una mayor calidez de las imágenes, pero incluye una sensacional función llamada TrueTone que es capaz de adaptar el brillo a las condiciones de iluminación de la habitación.

El LG G7 ThinQ se ha distanciado del resto y ha decidido incorporar una pantalla LCD, una tecnología muy perfeccionada, pero que alcanza los 1.000 nits de brillo. Es una medida empleada para describir la brillantez y que, en este caso, logra que el terminal ofrezca una luminosidad suprema, algo que se aprecia cuando le da el sol directo. En cuanto a la resolución obtenida, solo el Huawei P20 Pro y el OnePlus 6 chirrían ligeramente en este apartado al apostar por el Full HD, mientras el resto se ha lucido algo más, sobre todo en el caso del G7 que consigue una densidad alta (563 píxeles por pulgada).

Una cámara diferenciada y particular

Notables diferencias se descubren en todos ellos. Cada modelo ha apostado por una configuración propia, lo que ofrece una mayor variedad a la hora de cumplir con las demandas de cada uno. Yendo por partes, el iPhone X se ha mantenido en las dobles cámaras con lentes de 12 megapíxeles y aperturas focales de F1.8 y F2.4. Ambas vienen estabilizadas ópticamente, lo que permite captar sin movimientos las imágenes. Su resultado es muy bueno, sobre todo, en dos de los escenarios habituales, cuando se dispara en modo retrato y en la foto de escenarios.

Pero en cuanto a la imagen nocturna, el zoom y las panorámicas el terminal de la firma norteamericana flaquea en comparación con sus rivales. El Huawei P20 Pro se lleva la palma. Tiene tres cámaras, una de 40 megapíxeles (F1.7), otra de 20 megapíxeles monocromo (F1.6) y una de 8 megapíxeles (F2.4), pero a día de hoy es el rey en acercar la imagen gracias a la incorporación de un triple zoom (óptico de 3 aumentos, híbrido de 5 aumentos y digital de 10 aumentos). Aquí no hay territorio que no supere la firma china.

Por su parte, el Galaxy S9 Plus representa el salto de Samsung a las dobles cámaras en esta gama. Y lo ha hecho con sentimientos encontrados, puesto que en general ofrece buenas sensaciones, pero también queda ligeramente por debajo en comparación con otros rivales. En este caso, incorpora dos sensores de 12 megapíxeles cada una. Un gran angular tiene apertura variable de F1.5 y F2.4, mientras que la secundaria tiene apertura fija de F2.4. Con esta cámara se logran, sobre todo, imágenes nocturnas muy detalladas y se capta una gran luminosidad.

En el caso del LG G7 ThinQ, hay que destacar que la firma surcoreana ha mantenido su propia configuración técnica. A saber, una cámara normal (apertura F1.6) y otra gran angular (F1.9), con lo que le otorga una experiencia muy particular. Ambas son de 16 megapíxeles y se pueden activar indistintamente. Además, afortunadamente, ha incorporado un modo retrato que no se encontraba en sus predecesores y, al igual que el Galaxy S9 Plus, permite ajustar el nivel de desenfoque antes de tomar la imagen. En el caso del OnePlus 6, la fotografía puede chocar en comparación con el resto, puesto que incluye una doble cámara de 16 y 20 megapíxeles con apertura de F1.7 cada una.

Si hablamos de la grabación de video, todos ellos graban en calidad 4K (a 30 cuadros por segundo en el LG G7 ThinQ y Huawei P20 Pro, el resto a 60 cuadros por segundo), pero no todos pueden lograr una función que puede ser muy vistosa, el super slow motion o super cámara lenta que ofrece resultados muy divertidos. El terminal que mejor lo trata e sel Galaxy S9 Plus, que alcanza los 960 frames por segundo en alta definición. Pero la inteligencia artificial ha tomado la fotografía en algunos casos como en el Huawei P20 Pro y el LG G7 ThinQ que son capaces de automatizar ciertos procesos y devolver sugerencias en ciertas escenas de cara a mejorar el resultado de la imagen.

Los gestos como canalizador y otros detalles

Si algo ha aportado el iPhone X ha sido, sin lugar a dudas, un aspecto casi invisible, su revolucionaria interfaz gestual. Es intuitivo, natural, cómodo y, una vez que pasas por aquí, es difícil volver a una pantalla con botones aunque estos sean digitales. Es algo que, por ejemplo, Android no ha logrado enderezar en algunos modelos como el Galaxy S9 Plus. Son pequeños detalles que muestran un avance en la interacción humano-máquina. El OnePlus 6, por contra, ha introducido una función similar para manejarlo, pero es más bien limitada y viene desactivada por defecto. En cuanto a las baterías, todos ellos superan con creces el día de duración, pero el terminal de la firma surcoreana se extiende mucho más.

Otros detalles a tener en cuenta es que el OnePlus 6 no es sumergible ni dispone de sistema de carga inalámbrica, mientras que uno de los puntos flacos del iPhone X es la lentitud a la hora de recargar la batería. Como curiosidad, cabe recordar que el dispositivo de Apple tiene FaceID, un sistema de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla y autorizar pagos móviles, y ha conservado su idea de prescindir de la clavija para auriculares (como se ha sumado Huawei) algo que sí conserva Samsung.

/psg