Hermógenes Pérez de Arce: Rendición Incondicional Ante las Mujeres

    Así es que ante la ofensiva de las mujeres de nuevo a Piñera lo ha asaltado el pánico y se ha rendido incondicionalmente.

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    Sebastián Piñera ha hecho bien al rendirse incondicionalmente ante las mujeres, pues ya se están “tomando” todo y en una de éstas Cecilia Morel podía hacerse cargo de La Moneda, lo que, dicho sea de paso, sería bueno para el país. Pues las mujeres son mejores que los hombres en Chile. Tienen mejor criterio, debido a lo cual son menos socialistas. En 1958 Allende ganó a Alessandri entre los hombres, pero éste le sacó a aquél una tremenda ventaja entre las mujeres y se quedó con la Presidencia, postergando así el marxismo-leninismo en doce años, benéfica prórroga que les debimos exclusivamente a ellas.

    “Si no puedes con tu adversaria, únete a ella”. En mi caso, lo hice hace muchos años. Me había casado con una niñita dócil que me obedecía en todo, pero sin darme cuenta los papeles cambiaron y tuve que adoptar un predicamento “para rendirme a la evidencia: “en mi matrimonio las decisiones importantes las tomo yo y las de menor importancia las toma mi mujer; por suerte hasta ahora no ha habido nada importante que resolver”.

    Piñera es sensible al pánico político. Por eso destituyó al director del Museo Histórico por el solo hecho de reproducir una frase de Pinochet, lo que iba a despertar las iras comunistas, que lo aterran. Yo he absuelto de esa culpa a la ministra a la cual su jefe mandó a imponer esa insólita censura a la libertad de expresión. He googleado a Alejandra Pérez y sé que una persona con su currículum no podría haber resuelto una arbitrariedad como esa.

    Así es que ante la ofensiva de las mujeres de nuevo a Piñera lo ha asaltado el pánico y se ha rendido incondicionalmente. Pero en este caso, por experiencia propia, le encuentro razón y creo que debemos hacer como él: pidamos perdón y entreguemos el poder. Él además pidió perdón por haber dicho que “cuando las mujeres se hacen las muertas, los hombres nos hacemos los vivos y nos lanzamos sobre ellas”. Fue una “piñericosa” (o “piñeracosa”, como les dice él) que le costó muy cara.

    A todo esto, con rendición incondicional y todo, él ha hecho una muy buena “pasada” en estos días, porque se había quedado sin el discurso por cadena nacional del 21 de mayo, pero aprovechó las festividades de la Armada para encaramarse a la tribuna y pronunciar un discurso al país de todas maneras; y menos de 48 horas después tuvo otra cadena nacional para anunciar la rendición incondicional ante las mujeres. Por añadidura, pronto va a tener otra más para rendir la próxima “Cuenta del Estado de la Nación” dentro de algunas semanas. Otro buen negocio suyo: perdió un discurso protagónico y ganó tres. Y no hay nada que lo haga sentirse más realizado que una ganancia extra, salvo estar al centro del escenario.

    Bueno, los tiempos han cambiado y los hombres, por consiguiente, debemos controlar mejor nuestro lenguaje, nuestras manos y nuestras miradas. En cuanto a la carga de trabajo que las nuevas mandamases (¿o habrá que decir “mandamasas”?) nos quieren traspasar, deberemos confiar en la tecnología, pensando que van a aparecer “aplicaciones” para conseguir la comida sin tener que cocinar, el cambio de pañales sin tener que hacerlo nosotros mismos y el aseo del hogar sin tener que pasar nosotros la aspiradora, el paño o el plumero. Por algo casi todos los inventos han sido hechos por los hombres.

    Por Hermógenes Perez de Arce para Chile Merece

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