Luego de cuatro días de ocupación, la toma de la casa central de la Pontificia Universidad Católica llegó a su fin por determinación de la comunidad estudiantel de dicho establecimiento.

La votación para la continuidad de la medida estaba fijada para las 13.00 horas y de ella se desprende que un número mayoritario de estudiantes habría optado por volver a las actividades normales tras formar un acuerdo con Rectoría.

Al respecto, las manifestantes feministas declararon que se lograron puntos básicos con el rector de la universidad, Ignacio Sánchez.

“Si bien estamos felices de haber avanzado en nuestras demandas, queda mucho por avanzar. La Universidad Católica es cómplice de los abusos contra la mujer”, indicó otra vocera de la facultad de psicología. Y complementó, “la lucha no termina aquí, las movilizaciones seguirán”.

Visión del rector Ignacio Sánchez

Al respecto, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, enfatizó que “hemos llegado a un acuerdo y el movimiento feminista ha hecho abandono de la casa central”.

En suma, Sánchez indicó que “las dependencias no tienen ningún daño, han sido bien cuidadas. Tengo que reconocer y agradecer el trabajo”.

“Los compromisos son completar nuestros protocolos de acoso y los procedimeintos para evitar acosos y abusos (…)”, sumó, destacando posteriormente el diálogo. “El hecho de darse la mano y decir que sigamos trabajando juntos es un signo de que se puede avanzar con las demandas del movimiento feminista”, cerró.

Finalmente, desmintió la posibilidad de realizar un sumario contra los estudiantes que levantaron la toma.

Destacar que las autoridades del establecimiento habían informado a los manifestantes que, de no deporner la toma, serían desalojados por Fuerzas Especiales de Carabineros este lunes.

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