Juana García ha estado acordándose de Harlington Raúl este 30 de mayo, día en que se celebra a las madres en Nicaragua. Lo cuenta mientras marcha junta a miles de personas cargando la foto de su hijo asesinado el 19 de abril. El año pasado en esta misma fecha él llegó a la casa luego del trabajo y le regaló 200 córdobas. “Mamá, no tuve tiempo de comprarle un regalo”, se disculpó. “Me voy a resentir si no me agarra los 200 pesos”, le dijo luego.

Lo cuenta con una sonrisa, pero no puede ocultar su tristeza. Carga una foto con marco dorado. En la foto Harlington está con gafas oscuras. Se la tomó en diciembre, cuenta su mamá.

 Ella sigue caminando, sosteniendo el cuadro que a la vez ocupa para protegerse del sol. Es una de las madres de abril, una de las que perdió a su hijo en las protestas que desde hace 42 días se realizan en Nicaragua.

Juana García con la foto de su hijo, asesinado durante la represión del régimen de Ortega

Juana García con la foto de su hijo, asesinado durante la represión del régimen de Ortega

Miles acudieron vestidos de negro a la marcha “Madres de abril”, llenando una de las principales arterias de Managua. Estaban las vecinas de Jesner José Rivas, de 16 años, quien perdió la vida de un impacto de bala en el cuello el 22 de abril; el padre y la abuelita de Marcos Antonio Samorio Anderson, de 30 años, a quien identificaron dos días después de su muerte, un 23 de abril, en la morgue; la madre de la víctima más joven, Álvaro Conrado; la hermana de Manuel Antonio Montes, su familia más cercana porque su madre falleció el año pasado. Los amigos del hermano de Jimmy Parajón.

“A Jimmy lo mataron en la Upoli el 11 de mayo. Su mamá murió el año pasado pero andamos todos los de su barrio, su papá, su esposa, los compañeros de su hermano”, relata Blanca Lacayo.

“¿Qué te digo? Estamos aquí y vamos a llegar hasta el final”, atinó a decir Lissette Dávila, la madre de Álvaro Conrado, de 15 años, mientras encabezaba el bloque donde iban las madres y sostenía una manta que rezaba “Exigimos justicia”.

Al finalizar la marcha, que se prolongó por más de 6 kilómetros, a eso de las 17:00 horas, un grupo de marchistas fue atacado por grupos parapoliciales afines al gobierno. A las 18:40 el diario La Prensa reportó 10 heridos, entre ellos uno de gravedad. La tensión regresaba así a Managua y a otras ciudades del país.

ORTEGA: “AQUÍ NOS QUEDAMOS TODOS”

Mientras las madres y la población marchaba, en otro punto de la capital, el presidente Daniel Ortega asistía a una concentración llamada “Oración por la paz y cantata a las madres nicaragüenses”, en la que insistió que “Nicaragua nos pertenece a todos y aquí nos quedamos todos”.

Ortega ofreció un discurso ante sus miles de simpatizantes, el que estuvo precedido por un concierto con melodías alusivas a las madres y música nacional.

“Nicaragua no es propiedad privada de nadie, la dueña de Nicaragua somos todos independientemente del pensamiento político, religioso, Dios nos dio esta tierra a todos los nicaragüenses, a todas las familias nicaragüenses y por eso es que costó tanto llegar a la paz en aquellos años, porque había posiciones tan polarizadas, tan confrontadas, una parte quería el exterminio de la otra parte…”, dijo ante sus simpatizantes.

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