El director general de Carabineros, Bruno Villalobos, reiteró que hasta el momento el monto de lo defraudado al Fisco al interior de su institución es de $8.000 millones.

La afirmación la hizo ante la Comisión de Seguridad de la Cámara, hasta donde fue invitado esta jornada y cuya sesión se lleva a cabo en la sede de Santiago del Congreso.

Dijo que el robo habría ocurrido en el lapso de cuatro años y que los dineros correspondían al pago de bonificaciones que se les paga a los funcionarios de Carabineros, quienes en ningún caso dejaron de recibir esos pagos, pues el mecanismo de defraudación que se investiga era una suerte de bicicleta, ya que un mes de dejaba de pagar a unos, pero a otros si se les pagaba, y al siguiente los postergados recibían el pago de la bonificación. Y así sucesivamente.

Agregó que esto habría cambiado cuando el Departamento de Finanzas dejó de funcionar de manera apartada y se le puso dentro de una estructura jerarquizada.

Otro dato que aportó el general Villalobos es que hay otros cuatro oficiales que están en la mira de la investigación, a los que se les podría pedir la baja durante esta jornada, con lo que aumentaría a 15 el número de oficiales que saldrían de las filas de Carabineros producto de este hecho de corrupción.

En relación a las fotografías que circulan en redes sociales, en las que algunos de los involucrados en el robo aparecen dándose la gran vida, dijo que esos antecedentes no fueron conocidos por los departamentos de inteligencia de la institución, precisamente donde el actual director general de Carabineros trabajaba cuando ocurrieron los ilícitos.

También volvió a señalar que los culpables de este delito irán a la cárcel.