Sigue la investigación tras la muerte de la estudiante del Colegio Nido de Águilas Katy Winter, quien habría terminado con su vida tras ser víctima de bullying.

Sin embargo, el fiscal regional metropolitano Oriente, Manuel Guerra, aclaró que el Ministerio Público podría sobreseer definitivamente el caso, ya que las situaciones de hostigamiento “no son delito, por tanto no podemos intervenir”.

Así lo confirmó el persecutor a La Tercera, quien está a la espera de algunos antecedentes que el colegio comprometió a entregar para descartar que la adolescente hubiera recibido golpes o amenazas en el caso que estuviera siendo víctima de “matonaje escolar”.

“La única posibilidad que nosotros como Fiscalía tenemos para intervenir en caso de bullying es cuando hay golpes y lesiones o una amenaza entre los victimarios y la víctima, pero por sí mismas estas conductas no están tipificadas como delito”, agregó Guerra.

Una fiesta y un beso

Tras la muerte de la joven, los padres de la menor dieron cuenta a través de redes sociales que Winter era víctima de bullying.

En la denuncia por presunta desgracia, cuando su cuerpo aún no aparecía, su madre explicó a Carabineros que “el sábado 19 de mayo su hija asistió a Plaza San Enrique situada en la comuna de Lo Barnechea donde participó en la celebración de un cumpleaños de una alumna del mismo colegio, lugar en que en el transcurso de la fiesta fue besada por un compañero de curso que resultó tener polola, situación que provocó la molestia de varios alumnos del colegio quienes posteriormente comenzaron a hacer publicaciones con insultos hacia su hija en un grupo de Facebook”.

En tanto, el lunes de esta semana, los apoderados de la niña sostuvieron una reunión con el ministro de Educación, Gerardo Varela, en una cita que en esa cartera catalogaron de privada. La idea, afirman en la familia, es estudiar qué se puede hacer legislativamente y en términos de mejoras de los protocolos existentes. Para ello están realizando un barrido de lo que existe legalmente al día de hoy.

Actualmente, la Superintendencia de Educación establece a los colegios la exigencia de tener reglamentos, protocolos y manuales de convivencia para manejar eventuales crisis, las que incluyen el bullying. Si estos protocolos fallan o no existen, los establecimientos pueden ser multados.

Tras la muerte de Katy, en redes sociales se multiplicó el hashtag #LeyKaty, que pide que los padres se hagan responsable de los hijos que hagan bullying.

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