El desierto de Rub al Jali, ubicado en el desierto de Arabia —una de las mayores extensiones de arena del mundo— amaneció recientemente inundado de manera parcial debido a las fuertes lluvias provocadas por el ciclón Mekunu, que desde el pasado sábado afecta la región.

En las insólitas imágenes se ve cómo los vehículos avanzan a duras penas por carreteras convertidas en auténticos lagos por las precipitaciones. Asimismo, se observa a un grupo de dromedarios ‘nadando’ sobre la superficie arenosa. La última vez que este desierto lució como un ‘océano’ en el que sus dunas quedaban ocultas fue hace 20 años, cuando unas fuertes lluvias afectaron a la misma zona.

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