“Dada las dificultades fiscales heredadas y la envergadura y urgencia de las reformas sociales y proyectos estructurales por hacer, he decidido mantener la tasa de impuesto corporativo a las empresas”, anunciaba el Presidente de la República, Sebastián Piñera en su cuenta pública el viernes pasado, ante el asombro de los presentes.

Esto porque el Ejecutivo había adelantado que una de sus propuestas incluía reducir el impuesto a las empresas de 27% a 25%, algo que finalmente no se concretará.

Al respecto, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, explicó en PULSO que la decisión “es una señal de parte del gobierno y espero que nos ayude a encontrar un acuerdo”, considerando la negativa que habían manifestado varios parlamentarios de oposición en esta materia, previo al debate legislativo.

Sin embargo, desde la oposición descartaron que aquella señal, implique un acuerdo inmediato. A juicio del senador y pdte. de la Cámara Alta, Carlos Montes (PS), “esto no significa en ningún caso que el debate está zanjado, porque tenemos que ver la reforma en su conjunto. Por ejemplo, el reintegrar el sistema representa igual una reducción de impuestos no menor”.

Asimismo, el senador Ricardo Lagos Weber (PPD), afirmó que la decisión del Ejecutivo de no reducir el gravamen corporativo “no es más que un juicio de realidad porque no tenía mayoría en el parlamento”.

En tanto, el diputado Manuel Monsalve (PS), señaló que si bien es un buen inicio para lograr un acuerdo, y lo valora, “espero ver el proyecto de ley y que en torno al concepto de simplificación del sistema tributario no se esconda letra chica”.