“Este canciller representa a la perfección al régimen dictatorial de Venezuela, porque es incapaz de aceptar un argumento o reconocer que el otro puede tener la razón. No puede ser así”, exclamó este lunes el ministro de RR.EE., Roberto Ampuero, encarando directamente a su par de Venezuela, Jorge Arreaza.

El choque se dio durante el desarrollo de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington este lunes, ocasión en la que el canciller irrumpió con un discurso que fue aplaudido por la mayoría de los países miembros de la entidad, los cuales buscaban castigar al país liderado por Nicolás Maduro por infringir la carta democrática.

De hecho, la intervención de Ampuero fue la más relevante de la jornada, más que la del secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y la de los cancilleres de Brasil y México, tradicionales potencias diplomáticas en América Latina.

Un juicio que es compartido por distintos analistas internacionales, que destacan el nuevo liderazgo regional chileno.

De hecho, varios mencionan que este puede ser un buen punto de partida para el jefe de la diplomacia nacional, luego de su compleja instalación en la cartera tras abordar casi de inmediato los alegatos del juicio con Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y la polémica por la nominación de Pablo Piñera como embajador en Argentina.

Una vez superada esa etapa y luego de establecer sus primeros contactos en giras a Buenos Aires, Brasilia y Washington, entre otros destinos, el titular de RR.EE. se apresta a desplegar con mayor énfasis los ejes de la política exterior que le encomendó el Presidente Sebastián Piñera, y su actuación en la OEA fue una muestra de ello.

Este mes será clave en ese sentido, ya que el ministro planea organizar una actividad en los próximos días en los cuales dará a conocer un “gran anuncio” sobre los distintos focos que tendrá su gestión y el sello propio que le quiere imprimir, el cual estará marcado por su profunda conexión con el mundo cultural, entre otros aspectos.

Entre esos objetivos está precisamente el fortalecer el rol de “defensor de la democracia” que ejecutó en la OEA, pero también el mejorar la imagen chilena en el Sudamérica, la cual ha sido afectada de alguna forma por los conflictos con Bolivia.

Para ello, Ampuero ya movió sus fichas y viajó a Paraguay, país que es clave para demostrar que Chile es buen vecino. La idea, explican fuentes de Cancillería, es incrementar el intercambio y las facilidades de acceso al Océano Pacífico con el segundo país mediterráneo de la zona, el cual no tiene complejos con esa condición a diferencia con La Paz.

Todo ello podría acelerarse luego de la visita que podría hacer Piñera a Asunción para el cambio de mando en ese país a principios de julio. La próxima cumbre de APEC que se realizará en Santiago, la ampliación de la Alianza del Pacífico a otros países como Canadá y Nueva Zelanda, y la actualización del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea y el Reino Unido, son otras de las preocupaciones a las que dedicará sus esfuerzos el canciller.

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