Existen temas nacionales que son de debate público, en que no todos están de acuerdo, como por ejemplo el tener una educación gratuita, no importando la situación económica o social, también el tener parientes o no dentro del gobierno de turno, y otras materias. Sin embargo, existe un consenso nacional, y no creo que ninguna persona se oponga, al hecho de considerar que nuestras pensiones son paupérrimas y por años no se ha efectuado una cirugía mayor que cambie esta situación.

En diversas oportunidades, como también en períodos de campañas políticas, siempre sucede lo mismo, se ofrece arreglar las pensiones, modificar el sistema previsional vigente, pero sólo queda en palabras que rara vez se concreta, porque es un tema muy complejo y que principalmente requiere de consensos en que los legisladores dejen de lado las diferencias políticas, y sintonicen con las personas que tienen y tendrán pensiones de hambre.

Los gobiernos pasan, los ofertones previsionales quedan en el baúl de los recuerdos, y así pasan los años, vamos envejeciendo y las pensiones miserables continúan. Cada entidad defiende su propio interés,  sin embargo, el tema previsional tiene un sentido profundo, social  y político, que se mantiene estático, porque es una materia delicada, compleja y que digamos las cosas como son, afecta a tantas personas, tiene un costo muy alto, y en definitiva, ningún gobierno, por muy buena intención que tenga de resolverlo, necesita consenso que muchos políticos no están convencidos de aceptar, porque ninguno quiere entregar el báculo de arrojarse la solución a esta problemática.

Nuestro país, en general se encuentra a la vanguardia en nuestra región, en materias como conectados, si bien es cierto, se encuentra en el lugar 25 del mundo, somos el 1er país en Latinoamérica, en tecnologías y comunicación. Sin embargo, somos los que menos aportamos para nuestro sistema previsional y con pensiones miserables. Con sueldos indignos y con diferencias salariales abismantes, con discriminación entre hombres y mujeres que nos tiene sumidos en estancamiento de igualdad de condiciones.

En el tema previsional, es una vergüenza que las mujeres tengamos pensiones miserables, que nos “castigan” porque vivimos más que los hombres, y eso se traduce en menores pensiones. Los castigos dejarlo para los delincuentes, para los abusadores, para los empleadores que pagan sueldos indignos, para las entidades que cobran exageradamente comisiones, para aquellos que simplemente no quieren modificar la brecha escandalosa de sueldos entre hombres y mujeres. No al feminismo, No al machismo, Si a la igualdad y a las mejores pensiones.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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