Pasadas las 16:00 horas del domingo, la intendenta Karla Rubilar confirmaba la suspensión de clases para nueve comunas de la capital y los ciudadanos cuestionaban que la medida no considerada a todos los establecimientos de la Región Metropolitana.

Con el paso de las horas, varios alcaldes confirmaban que en sus comunas, los establecimientos municipales no realizarían clases, aunque se mantendrían operativos para los alumnos que necesitaban los servicios de colación o de guardería.

Finalmente eran 43 las comunas que se sumaban a la medida, para evitar los problemas de desplazamiento por el sistema frontal que afectaría la mañana de este lunes a la capital. 

Sin embargo, con el paso de las horas y el debilitamiento del frente, las críticas por la no suspensión de clases cambiaron y ahora fueron a la exagerada reacción de las autoridades para suspenderlas.

La Seremi de Educación de la región Metropolitana, Bárbara Soto Seremi, manifestó ante estos cuestionamientos que “absolutamente nosotros esperamos todo lo que pudimos esperar y al rededor de las 5 de la tarde de ayer tomamos la decisión porque los pronósticos no cambiaban, por lo tanto nosotros siempre preferimos prevenir”. 

Sobre si la reacción fue exagerada, la autoridad sostuvo que “esos padres que también estarían enojados con nosotros si no hubiésemos suspendido y las condiciones hubiesen sido como estaba pronosticado”.

Pollito te amo ❤❤❤@villana_roma

Todos son generales después de la guerra y ahora reclaman que fue alaraco la suspensión de clases! Por suerte realmente no nevó y quedó todo santiago sumergido en agua. Es mejor prevenir, aunque sea alaraco.