Una tómbola, papeles en su interior y la esperanza de las familias que esperan con ansiedad que el nombre de su hijo o hija sea leído para confirmar que están dentro del establecimiento. Los escogidos celebran y el resto se lamenta. Esta es la caricatura que se ha dibujado entorno al sistema de admisión que se ha venido implementando de manera gradual en colegios municipales y particulares subvencionados.

Sin embargo, el sistema de postulación, que a partir de este año será obligatorio para todos los establecimientos con aportes del Estado, dista mucho de la clásica escena de un bingo.

La postulación no se hace de manera física, todo el trámite es vía internet, aquellos que no tengan acceso a este servicio se pueden acercar a uno de los puntos de ayuda que dispondrá el Mineduc. En la plataforma se deberán seleccionar al menos dos colegios en orden preferente y postular hasta el 28 de septiembre, fecha en que se cierran las inscripciones para todas las regiones.

Aunque el resultado pareciera azaroso, el sistema utiliza un software con un sofisticado algoritmo que ya es utilizado en Boston y Finlandia. Este logra que las familias queden casi en su totalidad en sus primeras dos opciones. Los resultados de las postulaciones se dan a conocer el 19 de noviembre y se inicia una etapa complementaria de admisión.

“En este sistema no hay discriminación”

En la Región Metropolitana algunos colegios se quisieron adelantar al sistema de admisión que comienza a regir por primera vez este año en la capital, y al no estar implementado el sistema se utilizó la tómbola manual que si responde al azar.

El debate sobre este sistema se reavivó luego de que parlamentarios UDI anunciaran una propuesta para regresar a la meritocracia a la hora de elegir a los alumnos de un establecimiento. Esto bajo la premisa de que “sean las familias los que elijan el establecimiento de sus hijos”. ​

“La bancada de la UDI tiene convicción en corregir las malas reformas que dejaron echadas a la suerte de una tómbola el destino de los hijos de miles de familias de esfuerzo en Chile”, aseguró el diputado Javier Macaya.

Felipe Coloma, Investigador de Política Educativa de Educación 2020, asegura que este sistema es el que da más libertad a las familias sobre decidir sobre la educación de los niños. “Existe la posibilidad de que un alumno no quede en su primera opción, la diferencia es que antes era el colegio quien decidía quien quedaba afuera y las familias poco tenían que opinar. Ahora hay un sistema que no discrimina en la elección”.

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