Luego de cuatro años y anotar un máximo de ventas en abril (con un alza de 43,7%) y un nuevo incremento de 18,1% en mayo, el mercado automotriz continúa siendo uno de los sectores más boyantes de la economía chilena. Situación que se evidenció, incluso, en tiempos en que la expansión de la actividad del país fue más débil que robusta.

¿La razón? La Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC) ha hecho hincapié, en sus informes mensuales, en las mejoras en las perspectivas económicas y la mayor oferta de financiamiento. A eso se suma otro factor relevante, que ha venido impulsando aún más la fortaleza de este mercado en el último tiempo: el precio de los automóviles ha caído.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entidad que en Chile se encarga de la medición de las variaciones de los precios, los valores de los vehículos han exhibido una caída en torno al 7% en el último año. Según el INE, a mayo de este año los automóviles nuevos registran una caída de 6,7% en su valor en doce meses, mientras que los usados lo hicieron un 7,2%. Asimismo, cabe destacar que la tendencia a la baja en la medición interanual, se arrastra desde agosto de 2016.

Tipo de cambio y oferta

Según los expertos, entre las razones detrás del menor valor de estos bienes, se mezclan varios factores, aunque principalmente un tipo de cambio más débil (en el caso del período 2016-2017), y mejores ofertas en el contexto de una industria más competitiva.

Por ejemplo, durante 2016 el dólar cayó 5,5% respecto del año anterior, mientras que en 2017 lo hizo un 8,2%, lo que habría llevado a un menor valor en las importaciones, efecto que todavía se podría ver por términos de stock este año.

El economista de BICE, Antonio Acha comenta que por un lado hay un “tema de precios más bajos, para no perder competencia por parte de los vendedores de automóviles”, y lo otro efectivamente “es el tipo de cambio, que si bien ahora ha rebotado de corto plazo, respecto de lo que estábamos viendo en 2016-2017, la apreciación afecta en la importación de estos vehículos y eso se traspasa en algún momento en los precios de los autos”.

En esa línea, Nathan Pincheira, economista jefe de Fynsa, asegura que “los efectos de mayores niveles de competencia han hecho que los precios vengan cayendo y eso lo hemos visto también de la mano de mayores ventas”. Ahora en el caso de los autos usados, Pincheira identifica dos consecuencias. “El primero puede tener relación o no con la restricción, por lo tanto autos que no cumplen la normativa pueden haber tenido un castigo en la hora de la reventa. Además, juega en contra que cuando quieres vender un auto usado, los precios de los autos nuevos también han caído”.

Por otra parte, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio Automotriz (Cavem), Carlos Dumay, es más cauteloso, y en vez de hablar de caída en los precios prefiere referirse a “estabilidad de precios”.

En este contexto, Dumay reconoce que efectivamente “hay un montón de campañas con bonos”. Al mismo tiempo destaca la mayor variedad en términos de financiamiento que ha mencionado la ANAC, como uno de los principales factores detrás del aumento de las ventas de autos este año.

/gap