“En algunos años no existe la información, ya que durante un tiempo, por normativa interna, por reglamento de documentación, con algunos antecedentes desde el año 91 hasta el 2005, la documentación fue incinerada”.

Así explicó ante la prensa el encargado de la Dirección de Bienestar de Carabineros, general Mario Rozas, la destrucción de información de la institución.

Este reconocimiento de falta de información se dio en el contexto de la denuncia de la Contraloría respecto a nuevas irregularidades en el manejo de dineros al interior de Carabineros. Específicamente, no habría certeza sobre el destino de 23 mil millones de pesos al interior de la Dirección de Bienestar.

Rozas explicó además que funcionarios del ente contralor estuvieron nueve meses revisando los movimientos entre los años 2016 y 2017. Sin embargo, sólo cuando la investigación se amplió hasta el año 1991 se detectó la destrucción de los archivos.

“Frente a una información de prensa, sobre que hay desvíos o falta de dinero, lo que digo es que ese dinero está reflejado en conjuntos habitacionales y centros para nuestros carabineros y sus familias”, justificó el general Rozas.