Seguramente Fernando Muslera enfrentó uno de los peores momentos de su carrera luego del error que cometió en el segundo gol de Francia, y que terminó por enterrar el sueño mundialista de Uruguay.

Pero más allá de la rabia y la impotencia que provocó su error al puñetear mal un disparo de Antoine Griezmann, el portero charrúa debió enfrentar el duelo ante los galos con un tremendo dolor a cuestas.

Según dio a conocer el diario El País, Muslera sufrió el fallecimiento de dos familiares. Primero vino el deceso de su tío, después del triunfo sobre Portugal en octavos de final, y el lunes, por si no fuera poco, debió enfrentar la pérdida de su abuela.

El arquero del Galatasaray no hizo pública la noticia, pese a que recibió el apoyo irrestricto de sus compañeros y amigos más cercanos en las horas previas al compromiso contra los galos.

“El apoyo es lo máximo. De los compañeros, de la familia, de muchos amigos, de muchos arqueros que ni siquiera son uruguayos y me han llamado, me han escrito. La verdad me pone feliz porque saben el esfuerzo que uno hace. Es parte del fútbol”, comentó el propio guardameta tras enfrentar una de las semanas más difíciles de su vida.

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