Un buen amante se destaca porque sabe aplicar diferentes juegos eróticos para estimular sexualmente a su pareja y lograr que disfrute de todo el placer que produce el sexo. Sin embargo, muy pocos le prestan la atención necesaria a pesar de que a través de estos preliminares se logra que la mujer alcance uno o varios orgasmos.

1. La destreza masculina

Los juegos eróticos consisten básicamente en caricias, besos y mimos previos al sexo en sí, sin embargo, a muchos hombres les cuesta manifestar estas expresiones de ternura. Esto se debe a las actitudes aprendidas en la niñez. Para superarlo no necesitas ir a un psicólogo, solo proponértelo y aplicarlos gradualmente, es decir, poco a poco: hoy un beso, mañana un beso y una caricia, y así.

2. Cuanto tiempo dedicarles

Quizás te asalte la duda sobre cuánto tiempo debes estar besando a tu pareja o acariciándola, y lo cierto es que, no hay un tiempo establecido porque todas las mujeres son muy diferentes y complejas en su sexualidad. Sin embargo, sería exagerado pasar de los 15 minutos. Recuerda ir aumentando la intensidad sin llegar a ser brusco.

3. Comprobando la efectividad

Es muy fácil notar que tan efectivos son estos juegos, porque el cuerpo de tu pareja comienza a experimentar ciertas reacciones difíciles de ocultar o simular, como, por ejemplo, los pezones se endurecen sin haberlos tocado, las mejillas se encienden cuando se excitan, igual si acaricias alguna zona erógena, puedes notar que su respiración se acelera o hasta gime o hace alguna otra expresión de placer.

4. Mejorando la técnica

No te limites a solo acariciar y besar apasionadamente a tu pareja, continúa explorando otras formas de aportarle placer a sus encuentros sexuales sin necesidad de llegar a la penetración. Convérsenlo y curioseen juntos en las infinitas posibilidades y fantasías que ofrece el sexo.

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