El apoyo entregado por Michelle Bachelet a su exministra vocera de Gobierno, Paula Narváez, como posible precandidata presidencial, movió el piso al interior del polo progresista de la oposición y sobre todo al Partido Socialista.

El factor Bachelet sacudió a las cartas que ya han asomado como potenciales precandidatos del PS, pero que no alcanzan a marcar en las encuestas, como los senadores José Miguel Insulza y Álvaro Elizalde. Además, pone presión respecto a la definición sobre el mecanismo que escogerá la tienda para elegir a su carta presidencial: vía Comité Central, como se hizo en las pasadas presidenciales, o bien primarias internas, este último el mecanismo que promueve el bacheletismo.

Por eso será clave el Comité Central que se reunirá en la segunda quincena de enero, donde se espera que se defina el sistema. La otra gran duda es si Narváez será capaz de instalarse como candidata y marcar en las encuestas. Todo depende en gran medida de las señales que dé la expresidenta hacia su exministra, y no se descarta una potencial visita a Chile durante las vacaciones donde podría sostener un encuentro para ungirla como su candidata, señalan fuentes del sector.

El PS se ha visto complicado a la hora de la búsqueda de una carta competitiva, y ante la negativa de nombres fuertes como el senador Carlos Montes, incluso llegó a barajar nombres como el del rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi. Eso explica la declaración de ayer de Paulina Vodanovic, presidenta de la fundación de Bachelet, Horizonte Ciudadano, cuando apuntó a “la incapacidad del sector (…)  en generar cartas de renovación”, graficando así el surgimiento del nombre de Narváez.

El factor Bachelet también impacta en otras cartas de la oposición, como los también exministros de la presidenta, Heraldo Muñoz y Francisco Vidal, que se quedaron sin el apoyo de la actual Alta Comisionada de DD.HH. de la ONU.

El apoyo de Bachelet

A la hora de las reacciones, el presidente del PS Álvaro Elizalde –a quien una docena de diputados pidió asumir la candidatura presidencial- optó por el guante blanco para referirse a la exvocera de Bachelet y desdramatizó su entrada en carrera. Sin embargo, Insulza fue más frontal con la situación de Narváez y junto con ratificar su interés en ser candidato, planteó sus dudas respecto al potencial de la actual funcionaria de ONU Mujeres Latinoamérica, señalando que “ojalá eligiéramos a alguien que no haya que empezar por presentársela a la gente”, como dijo en 24 Horas.

Insulza insistió en que “yo estoy disponible. Díganme cuál es el mecanismo y yo veré lo que hago”. “No sé si (mi nombre) se considerará o no pero hoy están apareciendo otros nombres (…) Yo quiero que haya un candidato o candidata socialista en la primaria de abril”, añadió en Radio Duna, donde también defendió su opción.

“Yo siempre he sabido hacer las cosas, nadie puede decir que no he hecho las cosas que he prometido. Mi gran desventaja es que se me asocia con una experiencia que mucha gente se ha dedicado a desprestigiar, y que yo he sido de los más extremos en defender”, añadió el senador.

Respecto al apoyo de Bachelet a Narváez, Insulza insistió en que “ella está absolutamente en su derecho de hacerlo, entiendo que es una carta colectiva que ella firmó. Me parece muy bien que haya una candidata mujer, y la firma de Bachelet hace que haya más interés por conocerla”.

En tanto, en entrevista con Radio Cooperativa, Elizalde comentó que “me parece positivo que surjan alternativas para que el PS tenga un abanderado o una abanderada que represente nuestras ideas en el marco del concurso por el liderazgo de las fuerzas progresistas, que esperamos se realice a través de una primaria abierta, vinculante en que participe la ciudadanía”.

En este contexto, Elizalde insistió en que “yo he señalado que no busco ser candidato y obviamente nosotros tenemos que hacer un esfuerzo, a través de un proceso de deliberación colectivo, para tener un representante o una representante en este proceso”, dijo, evitando entrar formalmente en carrera, porque de hacerlo tendría que obligatoriamente dejar la presidencia del partido, algo que no le conviene en ningún caso.

En cuanto al apoyo de Bachelet a Narváez, Elizalde comentó que “la Presidenta Bachelet es una persona muy respetable y obviamente tiene una ascendencia. Ahora, ella por razones obvias, no se iba a involucrar mayormente en este tipo de temas, en ese sentido ella ha sido siempre muy respetuosa de la dinámica que se desarrolla dentro del propio país, pero obviamente es una persona que tiene prestigio e incidencia”.

“Aquí no hay más elector ni más soberano que la gente”

Otros candidatos del sector en carrera, como el timonel del Partido Radical, Carlos Maldonado, también acusaron recibido. Si bien el exministro dijo que Bachelet es ciudadana chilena y tiene todo el derecho a manifestar su preferencia”, fue enfático en que “no hay tutorías sobre la democracia”.

“Aquí no hay más elector ni más soberano que la gente, aquí no se trata tanto de a quién le gusta quién o quién cree que es. No, la gente tiene la decisión, lo demostró el 18 de octubre y el 25 de octubre de este año en el Plebiscito”, dijo Maldonado a Emol.

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