El avance de los proyectos del Ejecutivo y de la oposición en el Congreso para un posible segundo retiro de fondos de pensiones no sólo ha generado polémica a nivel interno, sino que también está siendo seguido de cerca por los medios internacionales.

La inciativa se da en el contexto de otros proyectos similiares en la región, como Perú y México.

La agencia Bloomberg abordó el posible impacto de la medida. Revisa acá la publicación:

Chilenos arrasan con millones de dólares de sus jubilaciones

Los chilenos se están preparando para una segunda ronda de retiros anticipados de pensiones después de gastar US$17.000 millones en fondos de pensiones para la compra de bienes de consumo y el pago de deudas cuando, hace unos meses, se aprobó una medida similar.

Un proyecto de ley que otorga un nuevo acceso al dinero de pensiones en medio del brote de coronavirus se votará en el Senado este miércoles, mientras que otra legislación respaldada por el gobierno podría debatirse en los próximos días.

Si una de las propuestas se promulga como ley, como se espera, los retiros totales podrían rebajar unos US$30.000 millones de los US$200.000 millones que se mantienen en los fondos.

Si bien los cambios apuntan a aliviar el impacto económico de la pandemia y las medidas de confinamiento, también son parte de una lucha más amplia por el futuro de las pensiones privadas en Chile.

El sistema actual, implementado durante la dictadura de Augusto Pinochet, ha sido blanco de manifestantes por sus bajos pagos a los jubilados.

Los detractores lo consideran una causa de desigualdad en un país con grado de inversión capaz de gastar más en su gente, mientras que los inversionistas dicen que los fondos son la base de los crecientes mercados de capital del país.

“Hay un sector que no quiere el sistema actual de pensiones”, dijo Cristóbal Huneeus, socio de la firma de consultoría en ciencia de datos Unholster, quien anteriormente fue asesor de los ministerios del Trabajo y de Hacienda durante el gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet.

En otras partes de América Latina, Perú aprobó este mes una ley que permite una segunda ronda de retiros de pensiones, mientras que México también está evaluando cambios en sus fondos de jubilación.

En virtud de las normativas existentes, los mexicanos pueden aprovechar parte de sus ahorros de pensiones si se quedan desempleados.

Los parlamentarios de oposición luego introdujeron una legislación que permitiría una segunda ronda de retiros.

Esta vez, el gobierno respondió prometiendo desafiar la legalidad de ese proyecto de ley en el Tribunal Constitucional de la nación e impulsando su propia propuesta, más limitada.

“Esta es una política excepcional que no puede ser repetitiva ni permanente”, dijo este mes el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, sobre el proyecto de ley respaldado por el gobierno. “Si lo hacemos permanente, nos quedamos sin pensiones”, añadió.

Si la propuesta de oposición fuera aprobada por el Senado, tiene que esperar la respuesta del Tribunal Constitucional en un proceso que podría tomar alrededor de un mes. Mientras tanto, cualquier cambio al proyecto de ley que fue aprobado previamente por la Cámara baja devolvería la legislación a la Cámara de Diputados para un nuevo debate y votación.

Mientras tanto, existe un consenso de que la industria minorista sería el principal beneficiario de los nuevos retiros. La unidad de gestión de activos de BTG Pactual tiene una sobreponderación tanto para los minoristas como para los bancos chilenos ante la esperanza de un “gigantesco” estímulo de los fondos de pensiones.

Las pensiones serán un tema central cuando el país reescriba su Constitución y celebre elecciones presidenciales en 2021 mientras las tasas de desempleo se mantengan altas.

El impacto en el crecimiento

En medio del brote del virus, el gobierno de Piñera ha prometido ayuda de emergencia por valor de 12% del Producto Interno Bbruto, con medidas que incluyen préstamos con bajas tasas de interés y programas de protección laboral.

No obstante, el proyecto de ley de pensiones se ha destacado por su impacto directo, impulsando un crecimiento más fuerte de lo esperado en el tercer trimestre, que agregará 1,2% al PIB solo este año, según el Banco Central de Chile.

El Ministerio de Hacienda de Chile espera que la economía se contraiga 5,5% este año antes de repuntar 5% en 2021.

Un amplio apoyo

En el caso de Chile, el Congreso se resistió a la oposición del presidente Sebastián Piñera, y aprobó el primer proyecto de ley de retiro de pensiones en julio. La medida contó con un amplio apoyo que incluyó votos de parlamentarios en la propia coalición de gobierno.

A las pocas horas de la aprobación del proyecto de ley, los trabajadores llenaron las oficinas de las administradoras de fondos de pensiones privadas, haciendo fila durante horas en el frío del invierno, incluso cuando se extendió el brote del virus.

Los ciudadanos utilizaron el dinero para la compra de bienes como automóviles y electrodomésticos, y para el pago de abonos iniciales de viviendas.

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