Tras una extensa reunión que culminó las primeras horas de este miércoles, el ministro de Justicia, Hernán Larraín, y los cinco gremios de Gendarmería movilizados llegaron a un acuerdo que permitió desactivar la amenaza de un paro nacional indefinido de los funcionarios por demandas laborales.

El apretón de manos se dio horas después de que el Gobierno calificara el ultimátum como una “presión indebida” que “no corresponde”, pues “este Gobierno siempre respetará a la autoridad, no es un Gobierno con debilidades ni que se deje someter con presiones”.

Más tarde, Larraín accedió a recibir a los gendarmes. Encuentro que, en un principio, no se iba a realizar, ya que desde Justicia insistían en que los uniformados debían conversar sus demandas exclusivamente con la directora de Gendarmería, Claudia Bendeck.

Ante esto, el secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, aseguró a radio Agricultura que La Moneda “no” cedió ante las presiones de los gendarmes. “Lo que pasa es que ellos tenían un planteamiento que como Gobierno que no nos parecía apropiado, que era ‘baipasear’ a la directora de Gendarmería y reunirse directamente con el ministro”, sostuvo.

Y continuó: “Eso no nos parece que era lo correcto ni lo apropiado, porque hay una jefa en el servicio, una directora nacional que es la primera mujer directora de Gendarmería en la historia”.

“Por lo tanto, lo que el Gobierno nunca aceptó y no le parecía bien, era que se baipaseara a la directora para tener una reunión directamente con el ministro. Por lo tanto, la reunión fue con la directora, participó el ministro, participó el subsecretario (Juan José Ossa)”.

Seguido de ello, aclaró Blumel, “el compromiso es iniciar una mesa de trabajo con la directora nacional para tener resultados en tres meses más para abordar los temas que platean los gendarmes”.

“Las deficiencias graves que tiene el sistema penitenciario en Chile, que son reales, eso es verdad, hay que asumirlo y es un problema que, como se dice, nadie le a puesto el cascabel al gato y que hay que abordar”, concluyó el secretario de Estado.

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