Un equipo internacional de investigadores ha descubierto una fuente activa de calor volcánico debajo del glaciar Pine Island, uno de los mayores de la Antártida, de dos tercios el tamaño de Reino Unido, y que se derrite de manera irreversible.

La proa del rompehielos RRS James Clark Ross en una expedición científica en 2014, durante la cual los científicos descubrieron la fuente de calor volcánico activa debajo del glaciar
La proa del rompehielos RRS James Clark Ross en una expedición científica en 2014, durante la cual los científicos descubrieron la fuente de calor volcánico activa debajo del glaciar

Según los científicos, el descubrimiento, publicado en la revista Nature Communications, resulta fundamental para comprender la estabilidad de la capa de hielo de la Antártida occidental, de la cual forma parte el enorme glaciar. Según estudios previos, Pine Island lleva casi 80 años retrocediendo, una tendencia que ha sido más acusada desde 1992 y que se relaciona con el cambio climático.

Durante una gran expedición de varios meses en 2014 a la Antártida a bordo del rompehielos RRS James Clark Ross, científicos británicos hallaron casualmetne una fuente de calor volcánico. Los investigares probaban cinco gases nobles en el agua para rastrear el deshielo cuando aparecieron altas concentraciones de Helio-3, el gas que indica vulcanismo. Según explica Brice Loose, un oceanógrafo químico en la Escuela de Oceanografía de la Universidad de Rhode Island y autor principal del estudio, el hallazgo fue tan sorprendente que los científico creyeron en un primer momento que sus datos «estaban mal».

No es de extrañar. La capa de hielo de la Antártida Occidental se encuentra en la cima de un importante sistema de grietas volcánicas situadas debajo de muchos kilómetros de hielo, pero hasta ahora no había habido evidencia de actividad magmática actual. La última actividad de este tipo fue hace 2.200 años. Y lo que los científicos encontraron en Pine Island era nuevo.

«Cuando encuentras helio-3, es como una huella digital del vulcanismo. Descubrimos que es relativamente abundante en el agua de mar en la plataforma de Pine Island», dice el autor del estudio.

Pine Island es el glaciar de la Antártida que pierde masa más rápido, pero Loose advierte que esto no implica que el vulcanismo sea la causa principal. Por el contrario, «hay varias décadas de investigación que documentan el calor de las corrientes oceánicas que desestabiliza el glaciar, que a su vez parece estar relacionado con un cambio en los vientos climatológicos alrededor de la Antártida», aclara. Eso sí, la nueva evidencia de vulcanismo es un nuevo factor a considerar cuando se monitorea la estabilidad de la capa de hielo. Según los científicos, la fuente de calor debajo de Pine Island puede ser aproximadamente 25 veces mayor que la mayor parte del flujo de calor de un volcán inactivo individual.

Cambio climático

Como explica Karen Heywood, profesora de la Universidad de East Anglia en Norwich, Reino Unido, y científica jefe de la expedición, «el descubrimiento de los volcanes debajo de la capa de hielo antártica significa que hay una fuente adicional de calor para derretir el hielo, lubricar su paso hacia el mar, y agregarlo a las aguas cálidas del océano. Será importante incluir esto en nuestros esfuerzos para estimar si la capa de hielo antártica puede volverse inestable y aumentar aún más el aumento del nivel del mar».

¿Eso significa que el cambio climático global no es un factor en la estabilidad del glaciar Pine Island? No, dice Loose. «El cambio climático está causando la mayor parte del deshielo glacial que observamos, y esta fuente de calor recientemente descubierta está teniendo un efecto aún no determinado, porque no sabemos cómo se distribuye este calor debajo de la capa de hielo».

Como explica, predecir la tasa de aumento del nivel del mar va a ser un papel clave para la ciencia en los próximos 100 años, y para ello los científicos deben conocer a la perfección estos glaciares.

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