El nuevo CAE, denominado Sistema de Financiamiento Solidario (SIFS), dispondrá que los “planteles cubrirán el 90% de lo adeudado si el alumno deserta” (“El Mercurio”, 19 de junio de 2018). Para cumplir con esta disposición será necesario, entre otros ajustes, mejorar el sistema de admisión a las universidades chilenas, pues la deserción universitaria en Chile bordea el 50%.

La buena noticia es que la evidencia internacional muestra que las universidades que tienen altas concentraciones de estudiantes egresados de la educación media con promedios de notas en el 10% superior de sus establecimientos (estudiantes Top 10%) presentan ínfimas tasas de deserción. En efecto, el 95% de los estudiantes de pregrado de las cinco universidades mejor ranqueadas de EE.UU. -Princeton, Harvard, Chicago, Yale y Columbia- son Top 10% y la deserción bordea el 3% (U.S. News World Report 2017).

En Chile solo el 19% de los actuales estudiantes de las universidades que conforman el Sistema Único de Admisión son Top 10%, por lo que hay un amplio margen de mejora, por ejemplo, a través de elevar la ponderación del puntaje Ranking de Notas en sus planes de admisión; ampliar la cobertura del Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior del Mineduc, que este año alcanza a 574 establecimientos de 311 comunas (sin abandonar la red de Propedéuticos Unesco); y diversificar las vías de acceso con programas del tipo Talento Inclusión, Escuela de Talentos y el Sistema de Ingreso Prioritario de Equidad Educativa de las universidades Católica y de Chile respectivamente, que tienen en común lograr un aumento de la participación de estudiantes académicamente destacados, tipo Top 10%, en los claustros universitarios.
/Carta al diario El Mercurio de Francisco Javier Gil, Director Cátedra Unesco de Inclusión en Educación Superior Universitaria