Sin pelos en la lengua. Así habló ayer el nuevo presidente del directorio de Codelco, Juan Benavides, al ser consultado sobre el anuncio de paralización en la división Chuquicamata, en el marco de la transformación de la mina a una operación subterránea, proceso que requiere la salida de 1.700 personas.

“Los sindicatos nos enviaron una carta para poder hacer una mesa de trabajo (…), pero por otro lado están llamando a una paralización, entonces no se entiende y hay una cosa media bipolar en la forma en cómo se manifiestan, pero hay plena conciencia de que esto es el camino que requiere Chuquicamata”, dijo en su primera intervención pública.

En esa línea, respaldó al presidente ejecutivo de la minera, Nelson Pizarro, quien no se ha mostrado dispuesto a mejorar los planes de retiro pactados.

“Hay un plan de salida que está aprobado por el directorio y eso es lo que está disponible (…). Este esfuerzo (la capitalización) no se hace porque aquí sobre plata. La situación de Hacienda es bastante deficitaria y como dijo el ministro, van a requerir varios años para recuperar los grados de inversión y recuperar la clasificación de riesgo de Chile”, destacó.

Ayer, los dirigentes de Chuquicamata volvieron a referirse a sus diferencias con la administración de Codelco, señalando que representan al 95% de la dotación de la división. En esa línea, comentaron que en cinco días se han reunido con 3 mil trabajadores que han mostrado su apoyo al paro.

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