El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, se refirió este domingo al debate por el reajuste al salario mínimo, afirmando que si bien le encantaría que alcanzara cifras como la propuesta por la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa de $420 mil, aquello “no es viable”.

En entrevista en el programa Estado Nacional de TVN, Monckeberg indicó que esta discusión debería “más técnica y responsable”, pues “lo más importante es que el salario mínimo que fijemos incentive el empleo, pero el verdadero desafío es que cada día menos chilenos ganen ese sueldo, más que seguir subiendo el mínimo”.

Consultado por la propuesta de la líder de la CUT, el ministro explicó que “lo que dice Bárabra Figueroa es que esa es la línea de pobreza y estableciendo un salario mínimo en eso estaríamos todos sobre la línea de pobreza. Me encantaría que fuera así eso, porque significaría que con cuatro años pagando ese sueldo se acabaría la pobreza en Chile, pero todos sabemos que eso no es viable”.

“Eso significaría un reajuste en términos nominales de casi el 20% en primer año, 15% el segundo y 12% el tercero. Créame que nadie podría estar en contra de eso, pero es absolutamente inviable, no se ha hecho nunca”, precisó.

Con ello, recordó que “si uno ve los reajustes del año 90 hasta la fecha lo más alto que ha habido ni siquiera superna los dos dígitos, los más altos históricos que causó muchos problemas todo mundo se acuerdo el año 99 (…) con todo el problema de desempleo que causó”, en medio de la crisis Asiática.

Y si bien Monckeberg recalcó que “con esto no quiero ser el agua fiesta, al revés quiero hacer un llamado, todos quisiéramos que estuviera mucho más alto el salario mínimo, pero como uno no puede fijarlo como uno quiere, sino que tiene que hacerlo responsablemente, creo que es muy importante en esto que el diálogo sea fecundo”.

“Lo más importante es que sea un salario mínimo que permita crecer, que no afecte el empleo y que nos ponga una perspectiva que cuando al país le va bien, siempre al trabajador tiene que irle mejor”, remató, proyectando que unas 650 mil personas ganarían el sueldo mínimo.

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