El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte no se cansa de provocar a la iglesia católica y sumo un nuevo episodio controvertido a su gigantesco historial.

Hace una semana, el mandatario ya se había enfrentado a diversos personeros eclesiásticos y a grupos cristianos luego de afirmar que Dios era “estúpido”.

Tras las críticas, aseguró que no se disculparía “ni en un millón de años” y apuntó que “su Dios es diferente”.

Según el New York Post, Duterte se encontraba en un evento de ciencia y tecnología y comenzó a cuestionar algunos principios de la fe católica y se preguntó “doné está la lógica de Dios” en el concepto del pecado original.

“Tráiganme una persona, solo una, que me diga esos tontos de la Iglesia me ordenaron ir al cielo y que hablara con Dios. Realmente hay un Dios aquí, tenemos una foto, mire esta selfie”, manifestó.
“Si hay uno, señoras y señores, anunciaré mi renuncia de inmediato”, desafío a los presentes el presidente filipino.

Eso sí, Duterte dejó en claro que nunca ha dicho que no cree en Dios, apuntando que no es agnóstico ni ateo y que cree “en un Dios Supremo”, porque debe haber alguien “en alguna parte que controla el universo”.

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