Una dramática carta manuscrita, envió un preso político militar desde la cárcel de Colina 1, describiendo el sufrimiento del suboficial de Carabineros Leonidas Bustos San Juan (QEPD), quien murió en el Penal, sin atención médica, en estado terminal y sin enviarlo a un hospital para que muriera al menos sedado. Murió a las 05.40 AM en su celda, el cuerpo fue levantado 9 horas después.

¿Quienes fueron los insensibles?, Gendarmería, la Justicia, los políticos,las leyes,  la prensa o la sociedad?, todos los anteriores con igualdad de responsabilidades.

La memoria histórica fue reescrita por la izquierda radical, se pretende que los acontecimientos de los 60, 70 y 80, fue producto de la sensibilidad de jóvenes, algunos de ellos heroicos demócratas como Miguel Enriquez, Che Guevara, Cura Camilo, Ominami, Teillier, Altamirano y cientos más.

La guerra fría y la revolución cubana afectaron el tranquilo vivir de américa latina, utilizando la violencia política, al amparo de gobiernos revolucionarios y el terrorismo para desestabilizar las repúblicas desde México hasta Chile.

Destacaron entre los grupos guerrilleros, los Tupamaros de Uruguay, los Montoneros de Argentina y el Mir en Chile, más otros grupos que operaban en Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador, quienes operaban libremente en toda américa. Asesinaron, secuestraron, organizaron guerrillas, ingresaron armas en forma clandestina, se infiltraron en la sociedad, para imponer sus ideas románticas venidas desde la URSS y de Cuba.

Han pasado más de tres décadas desde que los gobiernos militares, llamados a terminar el terrorismo, la guerrilla, la subversión y la internación de arma, entregaron el poder, en esos 30 años los únicos que han respondido ante los tribunales por supuestas violaciones a los DDHH, son las FF.AA. de centro y Sudamérica

Los terroristas nunca han dado cuenta ni pagado con cárcel por las atrocidades cometidas, como tampoco han pedido perdón a la sociedad, por el contrario se han mostrado muy orgullosos y desafiantes en la defensa de sus acciones, como es el caso de Teillier y el asesinato de la seguridad del Pdte. de la República. Los pocos presos han sido amnistiados o convenientemente fugados de cárceles al alta seguridad.

Los museos de la memoria han reescrito en forma miserable, artera y pérfida, los sucesos que realmente ocurrieron, cuando en toda la américa morena se demandaba acción militar para dar término al caos y a la destrucción de las naciones. El Mir y el socialismo chileno querían para nuestro país un paraíso socialista, al estilo de la Isla-cárcel de Cuba.

Lo que convenía a los propósitos de la izquierda progresista, marxistoide y socialista, era un continente con al menos tres o cuatro Vietnam, la dictadura marxista fue impedida gracias a los movimientos militares en América, el tema no se agotó con los gobiernos democráticos, llegó otra forma de lacra social, la corrupción y el populismo.

En Chile empezaron los procesos junto con el acceso de Aylwin al poder y fueron creciendo en la medida que se fue transformando en un negocio que fomento votos hacia la izquierda gobernante y que aún continúan.

La justicia ha resuelto sucesivamente con parcialidad :”TODOS SON CULPABLES”, como autores, cómplices, por asociación ilícita, encubrimiento, secuestro permanente:

¿Que dicen los abogados penalistas?

¿Que dice el colegio de abogados?

¿Puede un poder del estado tener tendencia ideológica?

¿Porqué hay diferencias judiciales?

¿Porqué los militares no tienen garantías?

¿Porqué los gobiernos desde 1990 hasta la fecha coinciden en ser indiferentes con sus responsabilidades políticas?

¿Porqué la prensa, radio y televisión no investiga las atrocidades que se cometen legalmente contra los militares?

¿Es realmente toda la prensa de izquierda?

¿Porqué no hay igualdad ante la ley?

¿Tenemos sociedad sensible?

La sociedad es indiferente, está inerte y endurecida por la política y mira con frialdad los sufrimientos de quienes cumplieron órdenes y conscientes de que su deber era recuperar a Chile de las garras ideológicas, en septiembre Chile estaba al borde de la guerra civil.

La carta que se envía desde Colina 1, va destinada a los chilenos, jueces y políticos, donde relatan la agonía en el penal de un preso político que falleció en la celda 43 a los 87 años, murió como un judío en cautiverio en campo de concentración. ¿Que dice el Ministro Larraín y el Presidente de la República con esta aberración inhumana?

Suboficial Leonidas Bustos San Juan, descansa en paz.

/Escrito por Gabriel Alliende para Chile Merece