Estamos asistiendo a un triste espectáculo de desorientación política simultánea en el gobierno y en las organizaciones de izquierda y derecha. El gobierno cede y trata de hacerse el simpático ante la presión de la izquierda, adaptando el protocolo sanitario del aborto al gusto de la Nueva Mayoría, activando con publicidad la extradición de ancianos militares retirados, dejando que se mueran presos políticos seniles en la cárcel de Colina, renunciando a aspectos programáticos que hicieron posible su elección. A menos de cinco meses de instalado, ya se contabilizan varias renuncias de autoridades y otras aún no se nombran. Evópoli hace a un lado a su senadora por oponerse al “matrimonio homosexual”. La UDI, a pesar de un proceso electoral interno mejor de lo esperado, no termina de definirse y vacila entre un movimiento valórico y un populismo instrumental. RN sigue con problemas internos y con sus aliados. En la izquierda, el Partido Socialista pone en juego acuerdos con la democracia cristiana para acercarse al Frente Amplio.

EL PDC se divide entre los que defienden la corrupción de Lula y los que no quieren seguir aliándose con el PC. El Frente Amplio muestra grietas entre Revolución Democrática, que quiere parecer “más seria” y la mayoría de sus aliados más pequeños, que apuestan por una línea más dura. Sólo el PC se maneja con cautela y eficacia, proyectando a su mediático alcalde Jadue y siendo constantes en la aplicación de las recomendaciones de Gramsci, con la alegre colaboración de sus compañeros de ruta, optan por “movilizaciones sociales”. Mientras, la gran mayoría de la gente se desilusiona aún más de la política y se resta a participar activamente, dejando el campo libre a la acción de aventureros y extremistas. Es indispensable levantar banderas que puedan entusiasmar a los renuentes, para apoyar a ideas, personas y organizaciones libres de la corrupción y que antepongan el interés de Chile a sus apetitos personales. Este debe ser el papel del nacionalismo.

Extractado del Boletín Informativo del Movimiento Nacional Sindicalista – MNS Nº 120 – 16 de julio 2018