Hace unos días, la ex Presidenta Michelle Bachelet volvió a la escena pública manifestando su apoyo al aborto libre en Chile.

En medio de una entrevista con el ex mandatario de Ecuador, Rafael Correa, Bachelet reafirmó su postura en torno a la ley de aborto que impulsó durante su gobierno, y que despenaliza la interrupción del embarazo en tres causales específicas. “Yo soy una convencida de que ¿cómo podría una mujer votar, ser electa y no poder decidir sobre su propio cuerpo? O sea, no puede haber doble estándar en esto”, señaló.

“Eres una persona con la autonomía propia para tus decisiones o es nuevamente discriminar a las mujeres. Y está bien, puede uno no estar de acuerdo, pero yo de verdad que no puedo creer, y perdón que lo diga de esta manera, que a las mujeres nos dividan de aquí para arriba y de la cintura hacia abajo”, enfatizó.

Los dichos de la ex Mandataria fueron respondidos por el obispo de Villarrica, Francisco Javier Stegmeier, quien acusó al Gobierno anterior de impulsar leyes para poder matar a los niños.

En una columna publicada en el sitio web de la Iglesia, el religioso expresó que los dichos de la ex Mandatarisa “sinceran la verdadera intención al legalizar el aborto: que éste se practique por libre decisión de la mujer”.

“Con razón muchos plantearon que las tres causales eran una estrategia para llegar a una ley de aborto libre. Ha sido una hipocresía decir que sólo se quería una ley muy restrictiva, cuando en realidad sus promotores estaban pensando en otra cosa”, agregó.

En esa línea, afirmó que “ella (Bachelet) no sabe cuando comienza la vida, nunca debió propiciar una ley que, según su parecer, posiblemente permite matar a una persona humana. Por ejemplo, un cazador que oye ruidos detrás de unos matorrales y dispara sin verificar primero de qué se trata, está cometiendo un acto inmoral, pues si en efecto resulta que mató a una persona, es culpable de un homicidio. Es obligación moral abstenerse, si no se sabe qué efectos producirá una acción, más aún en materia tan grave como es el derecho a vivir de toda persona humana”.

“Pretender el aborto libre como un derecho de la mujer -negándole todo derecho al niño por nacer- significa que será legal matar al hijo hasta el momento de su nacimiento e incluso después de nacido. Es decir, llegará un momento en que se apruebe en Chile el infanticidio“, concluyó, llamando a la comunidad a “seguir rezando al Señor y seguir luchando para que se derogue la actual ley de aborto junto con propiciar una cultura de la vida, tenemos que intensificar nuestra oposición a las iniciativas legales que atenten contra la dignidad de la persona humana”.

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