El brutal hackeo que recibieron los sistemas internos del Banco de Chile hace algunos meses no fue lo único. El banco también estuvo siendo atacado por uno de sus expertos en operaciones durante casi un año.

Según detalla un informe, el mismo Andrónico Luksic, magnate chileno dueño del Banco de Chile, presentó una querella contra Elías Lillo, un técnico informático y experto de operaciones de banco.

Lillo habría conseguido claves para transferir cuantiosas sumas de dinero a la cuenta de su padre, en un robo que se mantuvo metódicamente por un año (entre mayo de 2017 y mayo de 2018). El total asciende a 475 millones, aunque se investiga si se utilizó el mismo modus operandis antes de la fecha, por lo que la suma podría ascender a 2500 millones de pesos chilenos.

El robo de Lillo, tiene un componente centrado en la ingeniería social. El portal menciona que Lillo engañaba a sus jefes, haciéndoles creer que se trataba de actividades propias de su desempeño normal. Debían convencer a Ricardo Ortíz de Zárate y Carola Quinehual, jefe y subjefa de operaciones, respectivamente. Así lo rescatan de la querella:

El acusado utilizaba el apodo PCUL5W y a pesar de que quiso borrar minuciosamente todas las huellas de sus hechos, registros en el sistemas terminaron por pasarle la factura, puesto que “los fondos salían de una cuenta en moneda extranjera que maneja el Banco de Chile para sus transacciones en el exterior”. De momento, se desconoce el parecer de Lillo.

Mientras tanto, el Banco de Chile anuncia una actualización de sus cajeros, nada menos que a Windows 7.