El ministro de Agricultura, Antonio Walker, dijo que espera que los controladores de Iansa, la británica ED&F Man, acepten la solicitud del gobierno de aplazar por dos años el cierre de la planta ubicada en Linares.

“En los negocios los precios son cíclicos, y nosotros lo que le estamos pidiendo es que pueda aguantar un par de años antes de tomar esta decisión tan drástica porque después echar a andar una planta cuesta muchísimo y los precios van y vienen”, dijo Walker.

En este sentido enfatizó que “nosotros estamos concentrados y esperanzados en que Iansa no cierre la planta en Linares”.

Walker explicó que “esta ha sido una empresa muy importante en la producción de remolacha en la zona, los productores tienen uno de los rendimientos más altos del mundo, son 112 toneladas por hectáreas y en el país se siembran 15 mil hectáreas”.

El ministro advirtió que si se cierra la planta quedarían muchos trabajadores y agricultores pequeños sin trabajo, lo que afecta el empleo de una región que ya lo está pasando mal porque los granos no están pasando por un buen momento.

El ministro también se refirió a una de las críticas referentes al funcionamiento y el impuesto verde que paga la planta de Iansa señalando que “nosotros hemos dicho que la base de cálculo está mal hecha, desde el Ministerio señalamos que esto es injusto”.

Walker enfatizó que “nosotros esperamos que el directorio de Iansa nos apoye y no cierre la planta dado que es muy eficiente y tiene gente hace mucho tiempo trabajando en el lugar que la hacen ser eficiente”.

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