Ya pasamos la primera mitad del 2018. Y en lo que va del presente año, la delincuencia y seguridad no ha dejado de ser tema. Esta es una preocupación constante en la sociedad actual, no exenta a la sociedad de nuestro país. Por lo que los ciudadanos y autoridades tienen la mirada puesta en qué está pasando con los índices delictivos y la prevención de siniestros.

Uno de los crímenes o modus operandi que se hizo más popular durante los últimos años, son los denominados portonazos: aquellos atracos que implican robo con intimidación o violencia que se realizan fuera de un portón, usualmente asignado a un domicilio particular. El fin recurrente de los portonazos es sustraer automóviles, y otros bienes que se puedan acaparar durante el momento de confrontación. Según datos oficiales, entre los años 2011 y 2015 esta fue la técnica más usada para robar vehículos, en una taza de 30,2 % del total.

Al mismo tiempo, este tipo de ataques, sumados a otros, indican un alza en la tasa de robos con violencia que llega hasta un 76,7 %. Por lo que varias instituciones y municipalidades se han concentrado en estudiar métodos no sólo para prevenir el delito en general, sino también vencer el aumento de portonazos en el país, y también en la Región Metropolitana – donde en la zona oriente se concentran la mayor cantidad de crímenes de este tipo.

Con respecto a lo último y al parecer, las cifras en estos primeros 6 meses del 2018 indican que si bien había una tendencia en cuanto a sectores o comunas donde se frecuentaba gestar este tipo de delitos, estos han migrado a otras comunas y, por lo mismo, la cantidad de casos registrados ha ido en aumento contra todo esfuerzo y pronóstico.

Durante apenas los primeros cinco meses del año se ha registrado un récord de este tipo de delito. Según el Ministerio Público, entre enero y mayo del 2016 llegaron a registrarse 636 portonazos, mientras que el 2017 se “controló” el fenómeno, y en la misma fecha existieron 491 casos. En contraste, a la fecha en el 2018 hay un total de 727 casos, lo que involucra un 48 % de aumento en casos desde hace un año, tal como indicó La Tercera.

Los últimos informes al respecto fueron enviados últimamente a los alcaldes de las municipalidades de la zona oriente de Santiago por el fiscal regional, Manuel Guerra. Esta es información mensual que “Puede ser de utilidad para la disposición de medidas preventivas en sus comunas y para coordinar el trabajo de Carabineros de Chile”, comentó en el correo electrónico el fiscal.

Dentro de las cifras que explicitaba este detallado informe, se puede encontrar la realidad de que algunas comunas han presentado una baja en los casos, habiendo “migrado” el fenómeno a otras comunas de, en este caso, la Región Metropolitana.

Tal es el caso de Lo Barnechea. Desde el 2016, en la comuna han decantado en un 449 % los portonazos, seguido por las comunas aledañas de Las Condes, con un -119 %; y Vitacura, con un -42 %. Justamente estas tres comunas han decidido constantemente tomar medidas en conjunto y trabajar unánimes en pos de la seguridad.

Al mismo tiempo, Macul, Ñuñoa y Peñalolén presentaron un aumento de 40 % a 5 % de este tipo de siniestros en comparación al año pasado.

El alcalde Felipe Guevara se refirió al respecto en el medio de comunicación, comentando que “Estoy muy contento [por la disminución del delito]. Se debe a la coordinación con las policías, los vecinos, la municipalidad y la fiscalía”. Además, Felipe Guevara mencionó “que las políticas que hemos implementado están dando resultados; me alegro de que seamos una comuna un poco más segura”.

Una de las medidas que dentro de Lo Barnechea se han esforzado en promover y mantener, ha sido los portones con lector de patente, que registran vehículos extraños que ingresan por primera vez a la comuna ─o de manera menos regular- y, que al mismo tiempo, permiten hacer seguimiento de cualquier automóvil sustraído de manera ilegal. Este es uno de los avances más significativos en seguridad para la comuna, según lo que comenta el alcalde de Lo Barnechea en su blog.

Por otra parte, el director ejecutivo de Ciudadano Seguro, David Rozowski, mencionó a La Tercera que “el delito siempre va corriéndose, es lo que se llama efecto globo. Cuando una comuna activa la seguridad, trabaja contra la delincuencia. Entonces, el delincuente se va a la comuna del lado”, explicó el experto.

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