Bajo el título Declaración urgente por Nicaragua, una carta firmada por una larga lista de importantes intelectuales, activistas sociales y académicos de todo el mundo entre los que se cuentan Beatriz Sarlo, Alberto Acosta, Pierre Salama, Maristella Svampa, Edgardo Lander, Roberto Gargarella y Raúl Zibechi, entre otros, denunciaron la situación que se vive en el país centroamericano y manifestaron su repudio a la violencia estatal y a los graves abusos a los derechos humanos. Está fechada el 17 de julio de 2018 y sus impulsores continúan recibiendo adhesiones al mail declaracionurgentepornicaragua@gmail.com.

Allí manifiestan su repudio y rechazo a “la gravísima situación de violencia política estatal y violación de los Derechos Humanos” en el país del Caribe, “responsabilidad del actual régimen de Ortega-Murillo”. Por ello, aseguran, “alzamos nuestra voz para condenar públicamente la dictadura en la que se ha convertido el gobierno”.

Los datos son estremecedores y conmueven al mundo. Durante la crisis sociopolítica que lleva más de tres meses se han contado alrededor de 300 muertos y unas 14 mil personas sufrieron lesiones de distinto grado de gravedad, víctimas de los disparos de las fuerzas gubernamentales. Ante la falta de un plan de ayuda oficial, diversas organizaciones recaudan dinero y brindan ayuda.

“La indignación, el dolor, el sentido de frustración histórica es doble cuando semejante aberración política es producto de líderes y gobiernos que se dicen de izquierda. ¡Qué puede doler más que la ironía de un líder que se dice revolucionario, emulando las prácticas criminales de aquel dictador contra el que se supo levantar!”, dice la carta. Además, aseguran estos intelectuales, Ortega encabeza un gobierno “ilegítimo y criminal que hoy usurpa la memoria sandinista” y que posee un “desbocado cinismo” porque “no hay peor imperialismo que el colonialismo interno que se torna violencia opresiva revestido con retórica anti-imperial”.

El presidente nicaragüense Daniel Ortega y su esposa y vice Rosario Murillo durante un acto en Managua (REUTERS/Oswaldo Rivas)

El presidente nicaragüense Daniel Ortega y su esposa y vice Rosario Murillo durante un acto en Managua (REUTERS/Oswaldo Rivas)