Actualmente existen alrededor de tres mil farmacias en todo el país. La mitad de ellas pertenece a las tres principales cadenas (Cruz Verde, Farmacias Ahumada y Salcobrand) y concentran el 90% del mercado de medicamentos. Las otras 1.500 comercializan el 10% restante y corresponden, en su mayoría, a establecimientos independientes.

La Asociación de Productores Locales de Medicamentos (Prolmed), que agrupa a laboratorios como Andrómaco, Bagó y Laboratorio Chile, hizo un análisis de los precios de venta a público de algunos medicamentos, tanto en locales de las grandes cadenas, como en los de barrio, y detectó grandes diferencias. Para esto, tomó los valores a los que los laboratorios venden distintos fármacos de uso común y los comparó con el precio final en que son comercializados por las farmacias (ver infografía).

Según los resultados del ejercicio, las grandes cadenas venden hasta tres veces más caros los medicamentos, respecto del precio al que los adquieren, sin considerar descuentos por promociones o bonificaciones de los seguros.

Por ejemplo, el paracetamol en gotas tiene un precio de lista promedio en los laboratorios de $4.015 y en las grandes cadenas se encuentra por hasta $11.490. Lo mismo sucede con la fluoxetina, un antidepresivo que es expendido a $375 por los laboratorios y que las principales cadenas, en promedio, lo venden a $1.274.

Comparación

El 7 de mayo, el Ministerio de Salud presentó un comparador de precios de más de 12 mil medicamentos, con la idea de que los consumidores pudieran encontrar las alternativas más baratas.

Sin embargo, el sitio web solo tiene información de las tres principales cadenas, y excluye a las farmacias independientes.

Y son justamente estos locales, según el análisis de Prolmed, los que ofrecen los precios más bajos. José Luis Cárdenas, presidente de la asociación, asegura que “la tendencia es bastante constante, y es que la farmacia independiente sale más barata que las grandes cadenas”.

Por ejemplo, en el caso de la ciclobenzaprina -un relajante muscular-, el precio promedio de venta en las grandes cadenas es de $13.176. En cambio, en las independientes se comercializa a $6.850, es decir, un 48% más barato. A todos esos locales, los laboratorios venden el medicamento a un promedio de $5.685

Cárdenas afirma que las diferencias de precios pueden explicarse por los mayores costos de funcionamiento que tienen los locales de cadenas farmacéuticas. Agrega que es necesario dar más visibilidad a las pequeñas farmacias que tienen precios más baratos, por ejemplo, agregándolas al comparador de precio del ministerio.

Según Jean Jacques Duhart, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de la Innovación Farmacéutica (que agrupa a laboratorios internacionales), la diferencia de precios entre cadenas farmacéuticas y locales independientes muestra la “falta de competividad y transparencia del mercado farmacéutico”.

Héctor Flores, presidente de la Asociación de Farmacias Independientes, dice que están a la espera de que el Gobierno les solicite la información necesaria para incorporarse al comparador de precios, pero que -a la fecha- eso no ha sucedido.

Las explicaciones

Las tres cadenas farmacéuticas fueron consultadas por “El Mercurio”, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta de Farmacias Ahumada.

Salcobrand enfatizó que “el margen promedio de Salcobrand es un 25%, con el cual pagamos los gastos operacionales, quedando una utilidad del 1,2%. Tenemos productos que se venden sin margen y otros con márgenes mayores y, por lo mismo, sería más realista tomar una muestra más amplia de análisis, sobre el universo total de medicamentos”.

Por su parte, Cruz Verde aseguró: “Tenemos precios muchas veces más convenientes que las farmacias independientes. A modo de ejemplo, para la ciclobenzaprina tenemos 14 opciones diferentes, la mitad de ellas varias veces más económicas que los precios que informa Prolmed para las farmacias independientes”.

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