El 10 de julio se dio una insólita discusión en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados. El abogado y académico Jaime Bassa –quien acudió para discutir del proyecto que modifica la ley orgánica constitucional sobre bases generales de la administración del Estado– recibió el reproche de algunos legisladores por su vestimenta. ¿La razón? Andaba sin corbata y apareció solo con una camisa.

El tema abrió un inédito incidente en medio de la discusión. Para algunos parlamentarios fue una “verdadera falta de respeto” y aseguraron que andaba muy “suelto de cuerpo”. Mientras que otros legisladores respaldaron al abogado. Todo esto comentarios fueron realizados en plena sesión. –VEA LOS DETALLES Y TODO LO QUE SE COMENTÓ ACÁ–

Esto derivó en un debate público que se trasladó a los matinales. Bassa se contactó este jueves con Bienvenidos para hablar de lo ocurrido y explicar su postura. Parte de panel respaldó a abogado. En cambio, Raquel Argandoña fue la más crítica y lo emplazó a dar una respuesta por su actitud. El jurista le contestó:

Raquel Argandoña: “Estoy totalmente en desacuerdo con lo que ha dicho Polo (Ramírez). Yo creo que uno tiene que tener un mínimo de respeto. A él no se le está exigiendo la corbata, sino que por lo menos con chaqueta. Y el abogado dice ‘es que hace calor’. Señor abogado, aunque usted vaya de invitado, si hace tanto calor en el verano, ¿le tenemos que permitir que vaya de short y hawaiiana? Uno tiene que tener un mínimo de respeto. No necesariamente usted tiene que tirar todo su currículum. Y me imagino que si lo invitaron a esa comisión es porque usted sabe del tema que se va a tratar y es muy inteligente. Pero un mínimo de respeto. Una chaqueta le habría venido perfecto”

“Abogado, yo no voy a hablar de la llamada de atención que le hicieron. Me voy a referir a los dichos que usted acaba de decir. Dice que usted llegó d chaqueta efectivamente. Después se la sacó porque empezó a trabajar. Las personas que están en ese directorio, en esa sala de reunión, no los veo jugando al naipe. Yo creo que también estaban muy atentos escuchándolo a usted y estaban, no me voy a referir de corbata, me refiero solamente a la chaqueta. ¿Qué le costaba a usted, si fue de chaqueta, mantener su chaqueta y mantener, no sé, una postura, como verse bien?

“Está bien que se sienta más cómodo con camisa, pero si sus pares, la gente que estaba a su alrededor, estaba de chaqueta, estaban formalmente vestidos esperándolo a usted, ¿qué le costaba ponerse la chaqueta?”

Jaime Bassa: “Mira, yo creo de todas las dimensiones de las que estamos hablando, esa es probablemente la más superficial, porque dice relación con gustos personales que no tenemos por qué compartir. Lo que se está diciendo un poco antes toca lo interesante, que podríamos comparar con lo que usted señala, en el sentido que si los parlamentarios si pueden ser o no pueden ser entendidos, de alguna manera, como iguales al resto de la ciudadanía. Hay buenas razones para decir que sí y también hay buenas razones para decir que no.

“Y desde esa perspectiva, es importante aprovechar este punto para empezar a hacer presente que los parlamentarios son nuestros representantes. Ellos son personas como nosotros que, ojalá, estuvieran lo más cercano posible a nosotros, para que pudieran representarnos nuestros intereses y proteger nuestros derechos de la mejor manera. Porque lo que este tipo de espacios manifiesta es la radical distancia que hay entre las instituciones públicas, de representación popular, y el pueblo que no se siente representado en estas instancias. Más allá de la corbata o la chaqueta, si yo puedo estar más cómodo o menos cómodo con la chaqueta, lo importante es tener presente cómo es que este tipo de incidentes la deslegitimidad de instituciones que son fundamentales para el funcionamiento de la República.

“Yo lo decía por las notas que han salido entre ayer y hoy día. El respeto a una institución republicana no se juega en la corbata, no se juega en la chaqueta. Se juega primero en la probidad de los parlamentarios. Se juega primero en la densidad de la representación democrática. Se juega en la riqueza de la participación ciudadana. Y esos temas bien podríamos estar discutiéndolos a popósito a un desaguisado que es la cuestión de la chaqueta”

Argandoña: “Abogado, como usted bien dice, cuando trabaja se siente más cómodo de camisa. Mi pregunta es la siguiente. Cuando usted va a una audiencia, ¿se presenta de camisa frente a una magistrada? Es solamente una duda que tengo”

Bassa: “Mira, yo no soy abogado. O sea, soy profesionalmente abogado, jurado ante la Corte Suprema, pero yo soy profesor universitario. Yo no litigo en tribunales.

Argandoña: “Tenía entendido que sí”

Bassa: “Para ser bien el punto, yo soy abogado, pero mi trabajo profesional es ser académico. Soy doctor en derecho. Mi trabajo profesional es enseñar y es investigar. No es representar intereses de terceros en tribunales. Por lo tanto, no voy a tribunales”.

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