La infección de Mycoplasma genitalium -también conocida como micoplasma genital- es fácil de pasar por alto y, si no se trata correctamente, puede ser causa de infertilidad. Si bien no siempre presenta síntomas o requiere tratamiento, puede pasarse por alto o confundirse con una infección de transmisión sexual diferente, como la clamidia.

La infección ha existido desde la década del 80, pero fue descubierta como una enfermedad de transmisión sexual (ETS) en noviembre de 2015 después de que un estudio revelara un vínculo entre la bacteria y las relaciones sexuales. La investigación concluyó que tanto para hombres como para mujeres, la infección estaba fuertemente asociada con un mayor número de parejas nuevas y sexo inseguro y no se detectaron infecciones en aquellos que no informaron experiencia sexual previa.

“Cuando se descubre el Mycoplasma genitalium se resuelve que tenía relación con varias enfermedades que se daban por transmisión sexual y que se contagiaba por vía sexual, que es muy difícil cultivarlo y no es tan fácil diagnosticarlo”, explicó en diálogo con Infobae Gisela Castro, médica ginecóloga de planta del Hospital Penna y secretaria general de la Sociedad Argentina de Patología del Tracto Genital Inferior y Colposcopia.

La infección es una bacteria que en los hombres causa inflamación de la uretra y en las mujeres puede causar inflamación de los órganos reproductivos, generando entre otras cosas dolor durante las relaciones sexuales y algo de sangrado.

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El diagnóstico erróneo y el tratamiento de la afección pueden llevar a que la infección se convierta en una superbacteria (Getty Images)

El diagnóstico erróneo y el tratamiento de la afección pueden llevar a que la infección se convierta en una superbacteria (Getty Images)

Dado que la condición puede pasar desapercibida o ser mal diagnosticada, no está claro cuántas personas la padecen. Algunos expertos en enfermedades infecciosas creen que aproximadamente el tres por ciento de las personas pueden estarinfectadas a nivel mundial.

Para crear conciencia sobre la ETS, la Asociación Británica de Salud Sexual y VIH, BASHH por sus siglas en inglés, lanzó un borrador de directrices para el tratamiento y diagnóstico de la infección, en donde recomiendan una prueba diagnóstica específica y explicitan las claves para detectar la enfermedad.

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