El siglo XXI ya ha destapado y normalizado prácticamente todas las prácticas sexuales que ha inventado el ser humano. Pero no dejamos de sorprendernos con los curiosos que, en su viaje por nuevos horizontes placenteros, se entregan a la exploración y experimentación con la ausencia total de cordura. Ejemplo de ello es un joven chino de 13 años que, en un arrebato de «curiosidad» (no ha trascendido más información acerca de las intenciones del adolescente), intentó introducirse un cable USB por la uretra.

El joven llegó a urgencias la semana pasada con el cable introducido en sus genitales. Tras una exploración con rayos-X, los médicos se percataron de que la longitud del cable introducido llegaba a los diez centímetros. Al haberse introducido tan adentro del cuerpo, los médicos fueron incapaces de retirarlo con lubricante, puesto que se había formado un «nudo muerto» en el interior del cuerpo, por lo que tuvieron que someter al chico a cirugía.

Tras la operación realizada en el Hospital Harbin, el muchacho fue dado de alta. El cable se extrajo sin complicaciones ya que, previamente a su introducción por la uretra, el joven había cortado uno de los extremos para facilitar su acceso al interior genital. No se produjeron complicaciones posteriores, por lo que el joven ha podido continuar su vida «normal», si es que se puede llamar así.