Hoy en día no hay a la vista un tratamiento efectivo para el alzhéimer, pero el último ensayo de un nuevo fármaco parece ofrecer una perspectiva positiva en la lucha contra este mal, informa USA Today. El medicamento será presentado en la mayor conferencia anual de investigación sobre esta enfermedad, que comienza el domingo en Chicago, Estados Unidos.

De acuerdo con la cadena, el fármaco experimental llamado BAN2401 parece haber eliminado el amiloide, una proteína que es el sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer. Todos los ensayos anteriores que atacan el amiloide, incluso algunos que cuestan cientos de millones de dólares, han fallado en los pacientes. El nuevo estudio sugiere ese fracaso se debe a que fue administrado tarde y en cantidades insuficientes.

“Hay que empezar a actuar temprano y ser muy agresivos”, dijo Reisa Sperling, la directora del Centro de Investigación y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer en Brigham and Women’s Hospital de Boston.

Según los representantes de la compañía estadounidense Biogen, que está desarrollando el fármaco junto con la empresa japonesa Essai, dieciocho meses después de haber empezado a tomar el fármaco los pacientes que recibieron la dosis más alta experimentaron una caída dramática del amiloide en sus cerebros y dieron señales de que la progresión de la enfermedad se había ralentizado.

No obstante, los investigadores admiten que aún no está claro cuándo exactamente debe iniciarse el tratamiento.

La combinación perfecta

Aunque los fármacos antiamiloides se consideran aún los más prometedores para tratar formas tempranas de la enfermedad de Alzheimer, los investigadores también están desarrollando medicamentos candidatos que actúan sobre otros aspectos de la enfermedad. Así, una tomografía por emisión de positrones, o PET experimental, puede visualizar la acumulación de otra proteína característica del alzhéimer, llamada tau.

Actualmente están en curso ensayos para ver si las drogas que eliminan a la proteína tau beneficiarán a las personas con alzhéimer. Sperling ha afirmado que está entusiasmada con el potencial de este trabajo, pero señala que los investigadores aún deben calcular qué cantidad de estos medicamentos administrar, qué tipo de tau utilizar y qué etapa de la enfermedad tratar con estos medicamentos. “Tenemos años de trabajo por delante”, dijo.

De acuerdo con la científica, una combinación de tratamientos, tal vez un fármaco antiamiloide y otro antitau, podría ser el mejor enfoque, especialmente a medida que avanza la enfermedad.

No obstante, la medicina todavía tiene poco con que ayudar a las personas en etapas posteriores de la enfermedad y no hay mucho en el horizonte a corto plazo, admiten los investigadores.

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