La policía trataba el domingo de determinar las razones por las que un hombre en Los Ángeles, EEUU, baleó a su abuela, hirió a otra mujer y estrelló su auto antes de entrar corriendo a un supermercado y tomar como rehenes a docenas de personas.

Una mujer murió a tiros cuando el sospechoso entró corriendo el sábado al supermercado Trader Joe’s en el vecindario de Silver Lake, pero ningún rehén resultó herido de gravedad.

El atacante se esposó a sí mismo y se entregó unas tres horas después, luego de que un sinnúmero de policías fuertemente armados acordonaron el área. La abuela del sospechoso fue hospitalizada el domingo y estaba en condición crítica.

El sospechoso disparó siete veces contra su abuela e hirió a otra mujer, a quien obligó a entrar a un auto, dijeron las autoridades. La policía rastreo el auto, lo persiguió y disparó contra el atacante, quien respondió al fuego y chocó el vehículo contra un poste afuera del supermercado y corrió hacia adentro, agregaron las autoridades.

Toma de rehenes

Clientes y trabajadores asustados se agacharon mientras la policía disparó contra el atacante. Las balas rompieron las ventanas de la tienda.

Algunas personas dentro del supermercado salieron por las ventanas, y otros se abarricaron dentro de espacios con cerrojo. Policías, bomberos y 18 ambulancias llegaron al lugar y se prepararon en caso de que hubiera muchos heridos.

Policías fuertemente armados con uniforme antimotines se apostaron al costado de la tienda y usaron espejos para mirar hacia el interior del negocio, mientras policías expertos en casos de rehenes trataban de convencer al sospechoso de que dejara en libertad a los 40 o 50 rehenes y se rindiera.