“Todos los días recibo reclamos de gente que quiere que el Ministerio le arregle el techo a un colegio que tiene goteras o una sala de clases que tiene el piso malo y yo me pregunto, ¿por qué no hacen un bingo? ¿Por qué desde Santiago tengo que ir a arreglar el techo de un gimnasio? Son los riesgos del asistencialismo. La gente no se hace cargo de sus problemas sino que quiere que el resto lo haga”, esa es la frase del ministro de Educación, Gerardo Varela que fue emitida durante el aniversario de Enseña Chile el viernes pasado y que ha generado cientos de reacciones.

Agua que se filtraba desde el techo y las murallas, ventanas rotas, cables eléctricos sin protección, y profesores que denunciaban que hacían clases “con los pies en el agua”. Esos fueron los problemas que hace más de una década le dieron el sobrenombre de “liceo acuático”, al colegio Carlos Cousiño de Lota en la VIII Región. Fue precisamente ese establecimiento el que marcó en 2006 el inicio de la revolución “pingüina” y se convirtió en el símbolo de las necesidades de infraestructura de la educación pública.

Cuatro años después del inicio del movimiento estudiantil el “liceo acuático” fue reparado y se inauguró un nuevo edificio con mejoras que costaron $ 1.500 millones. La nueva cara del colegio incluía modernas salas de clases, calefacción, ascensores y baños para discapacitados. El dirigente de las movilizaciones del liceo en 2006, que exigían los arreglos del colegio, fue el entonces estudiante Daniel Carrillo. Ayer, el exalumno se dirgió a través de Twitter al presidente Sebastián Piñera por la frase del ministro de educación: “Fui dirigente del Famoso Liceo Acuático de Lota el año 2006, donde comenzo la R. Pingüina, precisamente se llovía entero, y créame que con Bingos como dice su Ministro Varela, difícilmente podríamos haber logrado reparar el Liceo

Pero a 12 años desde que comenzó el movimiento estudiantil, en los colegios públicos aún se denuncian condiciones deficientes de infraestructura. De hecho esa ha sido una de las principales demandas de las tomas de liceos emblemáticos de Santiago. Fue precisamente durante la toma del Instituto Nacional en que circuló un video en redes sociales captado por los mismo alumnos que daban cuenta de las deficiencias. En las imágenes se veían decenas de goteras que inundaban la cocina del colegio y los estudiantes con ollas trataban infructuosamente de frenar la situación.
Para Vicente Salinas, presidente del Centro de Alumnos del Instituto Nacional la frase de Varela fue “desalentadora. Nos parece muy negativo que una autoridad desahucie las problemáticas que existen en las comunidades educativas y una burla que nos de la sugerencia de hacer un bingo”.

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