En la época del “metoo”, “yotambién”, del “niunamenos” y del despertar de los movimientos femeninos con gran fuerza, Viviana Nunes dio un fuerte testimonio, a los 56 años.

La animadora, que se hizo famosa en los años ’80 y ’90, fue entrevistada por Don Francisco para su programa ¡Qué dice el público!. La conversación empezó con los inicios de Nunes en la televisión, sus distintas participaciones en Sábados Gigantes a través de los años y derivó a la infancia de la conductora.

Fue entonces que Viviana reveló, contó, por primera vez, que fue abusada sexualmente cuando era una niña:

Don Francisco: “Tu adolescencia, tu infancia, tú todo este tiempo ¿te preparabas para qué?”

Viviana Nunes: “Para nada. Sabes que yo tengo mi infancia como borrada. Es muy raro. Yo me acuerdo de los siete, ocho años. De ahí me acuerdo de episodios más claros. Con los años fue descubriendo episodios de mi vida que no eran muy gratos, los cuales quise borrar. Yo, Mario, fui abusada sexualmente dentro de mi familia”

“¿Pero sexualmente?”

“Sexualmente. No con el acto implícito, pero sexualmente es el título que tiene el abuso de tocaciones, el abuso de hacer ver, el abuso de inducir a ciertas cosas y eso es súper fuerte. Entonces, cuando uno se ve enfrentada a una situación así, cualquier niño, cualquier adulto, bloqueas inmediatamente.

“Yo lo recordé esto después de 20, 25 años de los acontecimientos. Porque esto fue entre los siete y los diez años, donde estaba muy sola. No había imagen paterna, ningún referente que yo pudiera seguir o acercarme. Y claro, entonces me pasaban estas cosas y me acordé en terapia, dentro de la terapia”

“Este acoso familiar, ¿cuándo te das cuenta? ¿Cómo sientes hacía atrás?”

“Según los entendidos, estos episodios duros tienden a bloquearse, se guardan, se cierran, se bloquean por mucho tiempo. Hasta que algo los hace retornar y se activan”

“¿Puedes perdonar a ese familiar?”

“Me tuve que reencontrar con esa niña, me tuve que reencontrar con la Vivianita. Tuve que ser yo quien la acogió, quien la protegió, quien le dio seguridad, quien le dijo que nunca le iba a volver a pasar nada en la vida. Y sacar de ahí la fuerza, de ti mismo”.

“¿Y perdonaste a esa persona?”

“Es que esa persona era mi abuelo, y mi abuelo ya estaba muerto… Tuve abuso de forma paralela de este señor que era mi abuelo materno, y de un señor a quien mi madre le arrendaba un departamento dentro de una casa muy grande en que vivíamos, era un químico.

“Le arrendaba unas habitaciones donde él guardaba sus productos. Ese lugar me despertaba gran atractivo para descubrir qué había dentro de esta habitación, y este hombre cuando iba, llegaba siempre con algún regalo. Porque siempre te conquistan de alguna manera, un chocolate, un caramelo, te van a contar algo, una historia.

“Y bueno, este hombre me llamaba, y nunca me tocó, pero yo me quedaba viéndolo y el hombre se masturbaba delante de mí.

“Quizás me atreví a contarte esto por lo mismo, por las sin voz, por las mujeres que no tienen la posibilidad de contarlo, o las que no se atreven, porque detrás de esto hay mucha vergüenza.

“Hay que ser muy valiente, hay gran temor. Entonces yo no tenía a quien confidenciar algo así. No tenía a quién contanserlo. No contaba con esa persona que me diera la seguridad. Yo creo que viví un poco de abandono, entre comillas, familiar”

“Y eso por qué”

“Porque tenía muchos hermanos, tenía padres trabajólicos, porque estaba sola en la casa. Nunca celebramos un cumpleaños en mi casa. No tengo esa imagen ni de madre muy presente, ni de padre presente, ni de hermanos que te cuiden, que te apañen”

“Solitaria”

“Sí”  -EL VIDEO AQUÍ-.