Anoche, la Presidenta Michelle Bachelet arribó hasta Río de Janeiro (Brasil) para participar como conferencista principal en el XII Congreso Brasileño de Salud Colectiva. Hoy jueves tendrá la misión de realizar el discurso inaugural que se enfocará en los derechos de la salud y los servicios; y en sistemas de salud en el marco de los derechos y la democracia, según cuentan quienes han conversado con la ex Presidenta en estos días.

Pero en esta actividad la ex Mandataria no será la única chilena en exponer, puesto que en la cita coincidirá con su ex ministra de Salud, Helia Molina, a quien le corresponde exponer el próximo sábado y domingo.

Fue tras la solicitud que realizó la ex Jefa de Estado a la Cámara de Diputados, para viajar a Brasil, que surgió la versión que en este periplo podría realizar una visita al ex gobernante, Lula da Silva, quien se encuentra detenido por corrupción y lavado de dinero. Las posibilidades de un eventual encuentro aumentaron luego que Bachelet firmara una carta, junto a más de 40 figuras de la oposición, en apoyo al líder del Partido de los Trabajadores y su candidatura presidencial. En la misiva, también, se cuestionaba el Poder Judicial de Brasil.

Ante esto, Molina señala a “El Líbero” que ese posible encuentro “no está en ninguna parte del programa”. Y en torno a la posibilidad de entregarle una misiva al líder del PT agrega que yo no tengo ninguna relación de ese tipo y la Presidenta, que yo sepa, tampoco. No puedo hablar por ella, pero yo he estado preparando este tema con ella y no he escuchado nada al respecto”.

El respaldo de figuras de izquierda a Lula -y la eventual visita de Bachelet a la prisión de Curitiba- ha generado opiniones cruzadas. Así, por ejemplo, el embajador de Brasil en Chile, Carlos Duarte en una carta a “El Mercurio” se refirió a los cuestionamientos que algunos políticos chilenos han hecho en contra del proceso judicial que enfrenta el ex Presidente brasileño. “Merecen repudio alegaciones infundadas, que buscan confundir hechos, deslegitimar selectivamente decisiones legales y ofender a instituciones de un Estado democrático”, escribió Duarte.

En tanto, y en la otra vereda, el ex canciller de Brasil durante la administración de Lula, Celso Amorim, se mostró a favor de un eventual encuentro entre Bachelet y el ex gobernante. “Sería muy importante que la Presidenta Bachelet pudiera venir a verlo, pero no soy yo quien lo tiene que decidir”, dijo a La Tercera. Y agregó: “Otras personas se atrevieron: Pepe Mujica”.