No todo lo ocurrido en la fiesta de cumpleaños de Leonardo Farkas, realizada el sábado pasado en el Waldorf Astoria de Florida (EE.UU.), fue como esperaba. A eso de las 4:30 de la madrugada, Daniel Alcaíno debía presentarse con su popular personaje Yerko Puchento
El comediante comenzó su show a la hora, pero sólo pudo estar 10 minutos sobre el escenario. Ello debido a un problema con el sonido, que lo obligó a retrasar su presentación, para después estar sólo un par de minutos más.

“Lamentablemente al sonopronter (muela) que tiene Daniel en la oreja se le empezaron a meter señales de radios de otras personas. Se escuchaban diferentes conversaciones y la muela se le reventó de tantos ruidos e interferencias. La gente de sonido se dio cuenta, le cambiaron la señal y yo quedé fuera de su circuito. De ahí en adelante todo fue un desastre”, explicó Jorge López, el libretista tras el deslenguado personaje, a Las Últimas Noticias.

Según relató, el actor pidió que lo asistiera alguien de la empresa de sonido contratada por Farkas para que solucionara el problema, pero “no llegó nadie y se tuvo que salir”. Recién un técnico se les acercó cuando ambos se juntaron en el segundo piso.

“Nosotros andábamos con dos sistemas (de sonopronter). Trató de conectar el segundo, pero no le resultó. El tipo que estaba a cargo de la consola (de sonido) no aparecía. Se equivocaron y prendieron mi micrófono, por donde le hablo a Daniel, y en el salón se empezó a escuchar mi voz diciendo ‘probando, 1, 2, 3’. Todo mal”, comentó López.

“El show debía seguir. Leonardo cachó, se acercó a Lucho (Jara) y le pidió que cantara un par de canciones y bajó a nuestro camarín a pedirnos disculpas. Estaba muy choreado con la empresa de sonido que había contratado, porque también hubo problemas con el show de Paul Anka.

Nos pidió que, por favor, hiciéramos un intento más. A las 7:30 de la mañana, Daniel salió al escenario. Partimos de nuevo con el libreto y a los dos minutos pasó exactamente los mismo. La muela se llenó de sonidos y tuvo que parar. No había nada más que hacer”, agregó.

Según contó, Alcaíno debía estar 25 minutos sobre el escenario, los que ocuparía para hacer referencia al quiebre de la amistad del festejado con Tonka Tomicic, el pelo de Farkas, sus dientes y relojes.

Sobre la razón de por qué Alcaíno necesitaba de asistencia para su show, López explicó que contaban con 29 páginas de libreto, las cuales no son fáciles de memorizar. Además, le agregaron cosas poco antes de la presentación, ya que habían incluido bromas con los trajes de los invitados.

“Con Daniel quedamos sumamente achacados. En los ensayos les dejamos súper en claro a la gente de sonido que nuestro sistema no podía fallar. Los dos reaccionamos de manera distinta. Él es más introvertido. Me repetía: ‘Esto es como el palo de Pinilla, estábamos jugando de lo mejor y se nos cruzó el palo de Pinilla'”, recordó López.

Fuente: Emol.com /gap