A raíz de las últimas cartas sobre Lula, parece paradojal que la extrema izquierda (actuales, neos o ex marxistas) persista en no tener valores y principios aplicables universalmente, sino que estos los acomoden a sus fines: la revolución, la sociedad sin clases o de la igualdad, etcétera. Para ellos los fines siguen justificando los medios. Por lo mismo condenan algunas dictaduras, pero justifican a Stalin, Castro, Maduro, Ortega, y ahora justifican la corrupción en Brasil, que por cierto atraviesa todo el espectro político, y también involucra a la izquierda.

Desconocen la aplicación de la ley “ficha limpia” promulgada por el mismísimo Lula, que impide a candidatos condenados en segunda instancia presentarse a las elecciones. Pero todo justifica “la revolución”, y ahora cuestionan la independencia y rectitud de la justicia en Brasil.

Carta de Jaime Ravinet de la Fuente al Diario El Mercurio