El futuro que ven el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional para la economía argentina se aleja cada vez más de las expectativas de los bancos y las consultoras privadas, que muestran un escenario menos optimista.

La brecha creciente entre los pronósticos oficiales y de analistas, especialmente en las estimaciones de crecimiento, inflación y necesidades de financiamiento, es una de las principales razones que explican los castigados precios de los activos argentinos. El rendimiento adicional que demandan los inversionistas para poseer bonos argentinos frente a los del Tesoro de los EE.UU. subió casi 100 puntos básicos desde que se alcanzó el acuerdo con el FMI el 7 de junio, según el índice EMBI de JPMorgan.

“Al mercado no le termina de convencer el programa financiero” del gobierno, según Marcos Buscaglia, socio fundador de Alberdi Partners, en entrevista telefónica. La renovación de sus letras de corto plazo y el margen político que pueda tener el Poder Ejecutivo frente a las elecciones de 2019 se posicionan entre las preocupaciones principales, dijo.

La economía: ¿arranca o no arranca?

Analistas han recortado su expectativa de crecimiento del PBI para 2018, y pronosticaron un avance de 0,5 por ciento, según la encuesta de expectativas del Banco Central del 3 de julio, comparado al 1,3 por ciento que tenían el mes previo. Esta semana, el ministerio de Hacienda también decidió recortar sus estimaciones a 0,5 por ciento, desde el 1 por ciento que habían precisado el 4 de julio, al presentar los avances del Presupuesto Nacional.

Pero en las últimas semanas, algunas consultoras empezaron a anticipar una contracción para 2018. Orlando Ferreres & Asociados -que mide el indicador privado de actividad más observado por el mercado- prevé una caída de la economía del 1 por ciento. La consultora Eco/Go, por su parte, estima un descenso del 0,5 por ciento, y Elypsis, un crecimiento nulo.

“Para crecer en 2018,como prevé el Gobierno, la Argentina necesita estabilizarse en el tercer trimestre y recuperarse en el cuarto”, dijo Federico Furiase, director de Eco/Go. “Nosotros estimamos que recién se va a estabilizar en el cuarto trimestre”.

Los dólares que harán falta en 2019

El Gobierno debe enfrentar pagos por vencimientos e intereses de deuda cercanos a los USD 25.000 millones en 2019, y un déficit primario de USD 7.400 millones, según precisó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una presentación ante inversores del exterior a principios de este mes. Según el funcionario, será necesario emitir deuda por USD 15.300 millones en el mercado local y en el exterior.

Sin embargo, estas estimaciones oficiales difieren mucho de algunos cálculos privados. En la consultora ACM estiman que, en un escenario optimista en el que el Tesoro renueve la totalidad de las Letes, deberá obtener USD 18.750 millones en los mercados para cubrir sus necesidad de financiamiento del año que viene. En Ricardo Arriazu y Asociados calculan que harán falta USD 25.000 millones.

Consultatio, por su parte, cree que el Gobierno deberá emitir deuda por al menos USD 20.000 millones. La falta de renovación de Letes, algunos supuestos macroeconómicos sobre actividad y tipo de cambio y el cálculo del déficit forzarían al Tesoro a buscar recursos adicionales que hoy no están contemplados, dijo el estratega de Consultatio, José Echagüe.

La inflación: ¿cede o se acelera?

El Banco Central pronosticó “una desaceleración de la inflación a partir de julio”, explícitamente, en sus últimos dos comunicados de política monetaria. La entidad que preside Luis Caputo estimó “una reducción creciente a medida que nos alejamos del shock de precios de las últimas semanas” y “un promedio esperado de inflación entre julio y septiembre menor a 2% mensual”.

La inflación para este año acordada con el FMI es del 29 por ciento, aunque el compromiso establece una “consulta especial con la Junta Directiva” para el caso de que la suba de precios supere el 32 por ciento.

Para el mercado, sin embargo, el promedio mensual de inflación del tercer trimestre será de 2,2%, según la más reciente encuesta del Banco Central. BBVA estima que “en los próximos meses se verá una aceleración de la inflación” y que el año finalizará en 32%, según dijo la economista jefe del banco, Gloria Sorensen, en un informe.

Bank of America Merrill Lynch aumentó su proyección sobre la suba de precios de este año hasta el 31 por ciento, desde el 27 por ciento previo, mientras que la consultora Elypsis, ahora espera 32 por ciento, frente al anterior 31 por ciento.

“No veo un camino bueno para la inflación”, dijo Daphne Wlasek, estratega macro de XP Investments. Recientemente revisaron al alza sus estimaciones de inflación de 29 por ciento a 32 por ciento “para el mejor escenario, a partir de los últimos datos observados”, dijo. Esto supone un tipo de cambio estable hacia fin de año y una recuperación moderada de la actividad en el cuatro trimestre.

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