Durante la tarde del pasado jueves, la empresa Iansa ratificó su decisión de cerrar en agosto la planta remolachera de Linares, por lo que 4.000 personas perderán sus trabajos.

“No volverá a procesar remolacha en la planta de Linares, y concentrará -de forma definitiva- la producción de azúcar en sus centros de Los Ángeles y San Carlos”, indicaron en un comunicado.

Ante esto, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, manifestó que esta situación “ojalá no hubiera ocurrido nunca”.

“Esta es una decisión que corresponde al directorio de una empresa privada y nosotros vamos a ver, desde el Gobierno, cómo podemos apoyar a los trabajadores para minimizar los efectos para los trabajadores y para la comunidad“, afirmó a la prensa.

A pesar de la decisión que tomaron, desde Iansa aseguraron que apoyará a los agricultores de la zona que mantienen “contrato vigente o lo suscriban para la temporada 2018-2019” y financiará el costo de trasladar la remolacha hasta la planta de San Carlos.