El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este viernes que la desmilitarización del espacio estará entre los temas que Washington y Moscú abordarán en Viena la próxima semana, cuando tienen previsto proseguir sus negociaciones sobre el tratado Nuevo Start. El anuncio llega un día después de que EEUU y el Reino Unido acusarán a Rusia de probar en órbita un arma antisatélites, aumentando las tensiones.

El objetivo oficial de la reunión en Viena, prevista para entre el 28 y 30 de julio, es continuar con la negociación que EEUU y Moscú iniciaron en junio para analizar el futuro del tratado Nuevo Start, que vence el 5 de febrero de 2021 y es el único acuerdo que queda en vigor para la reducción de armas nucleares entre ambas potencias.

Sin embargo, de manera paralela a esas negociaciones, otro grupo de diplomáticos estadounidenses conversará el 27 de julio con la delegación rusa sobre la desmilitarización del espacio, informó este viernes en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus.

Esta será la primera vez desde 2013 que Moscú y Washington mantienen conversaciones formales sobre ese tema.

La reunión bilateral se produce justo después de que esta semana Washington asegurara que Moscú usó un satélite en órbita para lanzar un objeto que parece ser un proyectil, algo que inquieta a EEUU porque teme que Rusia esté mejorando su capacidad para atacar satélites estadounidenses en el espacio.

Este viernes, Moscú respondió asegurando que está comprometido con la desmilitarización del espacio, pero no ofreció detalles sobre ese ensayo.

Además, en abril, según aseguraron entonces funcionarios de EEUU, el Kremlin supuestamente disparó un misil destinado a derribar satélites desde algún lugar del norte de Rusia.

La nueva batalla entre Moscú y Washington por el espacio se produce cuando solo queda vigente un acuerdo entre ambas potencias para la reducción de armas nucleares.

El Nuevo Start, firmado en 2010, limita el número de armas nucleares estratégicas, con un máximo de 1.550 cabezas nucleares y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire. Su vigencia podría ser prorrogada por cinco años, hasta 2026.

Estados Unidos insiste en incluir a China

En su comunicado, el Departamento de Estado insistió en querer incluir a China en las conversaciones sobre el Nuevo Start a pesar de que el gigante asiático se niega a sentarse en la mesa de negociaciones al considerar que tiene muchas menos armas nucleares que Washington y Moscú.

En su comunicado, el Departamento de Estado se refirió a la reunión como “trilateral”, a pesar de que Beijing se ausentó de la última ronda de negociaciones y no tiene previsto acudir a Viena la próxima semana.

Los expertos temen que el vencimiento del Nuevo Start lleve a una nueva carrera de rearme nuclear, ya que por primera vez desde 1972 no habría ningún acuerdo de control de armas atómicas en vigor entre las dos mayores potencias nucleares del mundo.

Rusia y Estados Unidos tienen un 90% de todas armas nucleares que existen en el planeta.

El Nuevo START podría convertirse en el tercer tratado de desarme que para EEUU llega a su fin bajo la Presidencia de Donald Trump.

Washington se retiró el año pasado del acuerdo INF sobre la eliminación de misiles de medio y corto alcance suscrito en 1987.

Además, en mayo, EEUU anunció su salida en un plazo de seis meses del Tratado de Cielos Abiertos de la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE).

/psg