El 25 de julio, el senador Manuel José Ossandón lanzó la campaña Salvemos las Dos Vidas, en la que refrenda su oposición al aborto.

Su cruzada incluye una pañoleta celeste, en contraposición a la campaña transandina, cuyos activistas proaborto eligieron una de color verde.

¿Por qué eligió el celeste como color de su pañoleta?

Porque es el color de la esperanza y representa la internacionalización de nuestra campaña.

¿Cómo ve la discusión en Argentina?

Este es un esfuerzo conjunto entre dos países, entre grupos que estamos por la vida y los que creemos en la concepción. Estamos por internacionalizar la lucha por la vida y por eso nos estamos contactando con otros grupos y ONG por la vida. La lucha es por la vida que está por nacer y por eso será un trabajo conjunto.

¿Qué implicancias podría tener para Chile la actual discusión que se lleva a cabo en Argentina?

Hemos estado en contacto con parlamentarios argentinos y estamos de acuerdo en que el derecho a la vida es el derecho superior a todos los derechos. Estamos mostrando nuestra capacidad de movilizar. Espero que en Argentina prime la racionalidad. Me gustaría que los que están en esta discusión en Chile entiendan que no se trata de un tema de salud pública. Los temas de salud pública son las listas de espera, el acceso a Fonasa, la falta de especialistas. Pero acá se trata de un grupo al que solo le interesa la figuración pública.

¿Con qué grupos se ha contactado en Argentina?

Con parlamentarios del PRO (Propuesta Republicana), además de ONG que protegen la vida.

¿Cómo ve el rumbo que está tomando la discusión en Chile?

Quiero emplazar a la DC, porque he visto grupos internos, como el recién creado Frente Feminista, que le está pidiendo al partido aprobar el aborto en cualquier circunstancia. Es la prueba de fuego para la Democracia Cristiana y poner énfasis entre los que están por la vida y los que no. Y espero que se definan. Acá no hay varias opciones. Se está por la vida o no.

¿Cree que la ley será aprobada en Argentina?

Yo espero que no. Tengo la esperanza de que el Senado no la apruebe. Insisto, confío en la racionalidad de los parlamentarios argentinos.

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