A la mayoría de las personas les encantan las historias sobre casas embrujadas y parece ser que cuanto más morbosas, mejor. Son muchas las personas que aseguran haber estado expuestos a encuentros sobrenaturales alguna vez en su vida, que implican una casa con un espectro aterrador y fenómenos inexplicables. Pero dejando aparte las historias de fantasmas estereotipadas, la realidad es que en todos los países del mundo hay casas de diferentes estilos y épocas, que han compartido la vida de personas de todos los ámbitos, desde simples agricultores, a importantes empresarios, hasta familias de la alta sociedad.

En un principio podemos comprobar que este tipo de personas tienen ciertas diferencias, pero en algunos casos pueden tener un rasgo común: el vivir en una casa embrujada. Ahora bien, no necesariamente este tipo de experiencias son aterradoras, ya que no todos los fantasmas son malévolos. De hecho, las casas embrujadas más conocidas no tienen actividad negativa, a pesar de que la palabra “embrujada” ha adquirido una mala connotación. Muchas casas embrujadas son simplemente moradas eternas para antiguos dueños o residentes, seres que ya no están entre nosotros.

Y no sabemos si este es el caso, pero ahora el presidente de Brasil y su familia han abandonado la presidencial por las malas energías y la más que posible presencia de fantasmas.

Los fantasmas del Palacio da Alvorada

Michel Temer, el actual presidente de Brasil, ha decido mudarse con su familia a la residencia de la vicepresidencia, debido a las malas energías y a la posible presencia de fantasmas en el Palacio de Alvorada. De acuerdo la información facilitada por varios medios brasileños, todo comenzó cuando Temer decidió reformar el palacio cuando asumió su cargo en septiembre del pasado año, y así poder recibir a su esposa Marcela y a su hijo de siete años, Michelziño.

 

Sin embargo, después de que acabara la reforma, algo ocurrió en el palacio presidencial, obligando a Temer a mudarse a principios de marzo al Palacio Jaburú, la residencia oficial de la vicepresidencia, donde vive desde 2011, cuando fue elegido como número dos de su antigua aliada, Dilma Rousseff.

“Sentí algo extraño allí”, declaró el presidente en una entrevista a la revista brasileña Veja. “No conseguía dormir desde la primera noche. La energía no era buena. Marcela sintió lo mismo. Solo le gustó a Michelziño, que corría de un lado para el otro. Llegamos a pensar: ¿Será que aquí hay fantasmas?”

Según una información publicada por el periodista brasileño Jorge Bastos Moreno del periódico “O Globo”, incluso Marcela Temer llegó a contratar a un cura para que hiciese un exorcismo al palacio y así echar a los malos espíritus del lugar. Pero, aun así, los Temers decidieron trasladarse al lujoso, pero más pequeño Palacio Jaburú, a 1,5 kilómetros del palacio presidencial.

El Palacio da Alvorada (en español “Palacio de la Aurora”), fue diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer y cuenta con una piscina, campo de fútbol, ​​capilla, centro médico y césped. En la actualidad hay 72 empleados en el palacio, incluyendo secretarios, ayudantes, camareros, cocineros, médicos y personal de seguridad.

 

Antes de Temer, el palacio fue ocupado por la expresidenta Dilma Rousseff, quien fue suspendida de sus funciones como Jefa de Estado y de gobierno en 2016 por corrupción, y por su madre y tía durante cinco años. Rousseff admitió que el palacio no era acogedor, pero que muchos ruidos que se escuchaban eran el resultado de la dilatación del clima de Brasilia, muy caliente de día y frío por la noche.

Pero nada de esto ha evitado todo tipo de comentarios y especulaciones en Internet. Algunos dicen que los soldados que vigilan el monumento escuchan extraños ruidos por la noche y tienen encuentros sobrenaturales. Pero aparte de esto, no deja de ser curioso que los políticos revelen sus experiencias paranormales, sin miedo a ser ridiculizados por la opinión pública.

¿Podría ser que los fantasmas de las personas asesinadas brutalmente en Brasil estén acosando al actual presidente? Quién sabe.

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